
He aquí la llamada Punta del Viento. Desde este lugar arranca el Paseo de San Telmo que finaliza en la Avenida de Colón, frente al Hotel Las Vegas.
Los ventanales que se observan al fondo, en la vertical de la pared, correspondieron al mítico CINTRA CLUB, local montado entonces por un ciudadano francés llamado Jean Paul que moriría asesinado años más tarde y su cuerpo posteriormente encontrado en el interior de una cabaña del Parque de Taoro sin que hasta hoy se hayan podido averiguar las causas exactas de su trágico final.
Se decia del tal Jean Paul que era cinturon negro de judo a pesar de su corta estatura y no haberlo demostrado nunca. Le gustaba correr Rallys con magníficos coches trucados aunque nunca ganaba y solía codearse con la más alta burguesía del Puerto, la Orotava y Santa Cruz con la que, al parecer, mantenia poderosos lazos de índole mercantil que sí le hacian triunfador. Se llegó a comentar, incluso, la posibilidad de que estuviera estrechamente vinculado al tráfico clandestino de armas; hecho por el cual pudo haber encontrado la muerte.
Entre círculos de extrema derecha española se le vinculaba a operaciones violentas relacionadas con la OAS francesa que se autofinanciaba, según todos los indicios, con los dividendos obtenidos de la explotación de locales relacionados con el ocio turístico.
Pese a todo o a la leyenda, quién sabe, jóvenes como yo acudíamos casi a diario al CINTRA. Bebíamos, bailábamos y salíamos con chicas.
Me parecería necesario que alguien debidamente informado pueda dar crédito y certificar el anecdotario que narro o, por el contrario y en todo caso, pueda sacarme de los errores sobre tal especulación. Especulación basada simplemente en la leyenda urbana de la época y que me ha servido de pretexto para ilustrar retazos de la vida pública del Puerto de la Cruz de los años anteriores a 1975.
Es curioso como, sin proponermelo, he barrido la pared confeccionado un análisis profundo del plano vertical que se aprecia al fondo. A través de las distintas narraciones hemos podido averiguar detalles de esa pared última y del trozo de acantilado. A saber y de izquierda a derecha: la Punta del Viento, los ex-ventanales del Cintra, La Trinchera y a continuación El Camello desde donde saltan los jóvenes al mar, el convento de Sto. Domingo, la casa de Yeoward y por último, aunque no se aprecia pero se intuye, El Penitente, donde atracaban los cargueros ingleses a recoger las cosechas de plátanos.