RETRODEZCAN

Este imperativo es del todo incorrecto pero me resulta más contundente que el original RETROCEDAN. Por lo tanto, si la Real Academia de la Lengua Española me lo permite, desde hoy en adelante haré uso exclusivo de él.
Con RETRODEZCAN pretendo dar a conocer parte de mi obra pictórica, escultórica, fotográfica y, en menor proporción, literaria y, a la vez, mantener una corriente de opinión sobre los acontecimientos de naturaleza artística de hoy día.
Espero que tomeis la sabia decisión de manteneros a una distancia prudencial de mis opiniones aquí vertidas que no siempre tienen por que ser del agrado de la mayoría; ¿o, sí?

jueves, 21 de agosto de 2008

La calle de LAS LONJAS

La Cofradía de Pescadores estaba situada en la llamada Calle de Las Lonjas nº 5. Una calle estrecha y tortuosa que comenzaba en el muelle y finalizaba cerca del Penitente, en la llamada hoy Plaza de Europa donde en otro tiempo existía un mercado popular, tipo ZOCO, de marroquinería general.
En días sucesivos continuaremos viendo fotos de esta calle.
Este trozo de pared enjalbegada publicitaba el restaurancito con terraza de La Cofradía. La puerta de al lado conducía hasta una escalera y a través de ésta se llegaba hasta la terraza misma. Nunca fué el lugar más frecuentado por los portuenses aunque, por lo menos, una vez en la vida ,todos los ciudadanos se dignaron a pasar por allí, comiendo lo que había que comer: pescado; bebiendo lo que había que beber: vino tinto; y pagando, naturalmente.
La terraza en cuestión daba a la parte posterior, sobre el mar. Solo por eso valía la pena no comer bien, a veces.

miércoles, 20 de agosto de 2008

CONDOLENCIAS

NUESTRO MÁS SENTIDO PÉSAME A TODOS LOS FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS DEL DESGRACIADO ACCIDENTE AÉREO DE SPANAIR
VUELO JK5022
Los canarios Antonio Pedro y Zoilo López

Crónica gráfica sentimental de una época.

He aquí la llamada Punta del Viento. Desde este lugar arranca el Paseo de San Telmo que finaliza en la Avenida de Colón, frente al Hotel Las Vegas.
Los ventanales que se observan al fondo, en la vertical de la pared, correspondieron al mítico CINTRA CLUB, local montado entonces por un ciudadano francés llamado Jean Paul que moriría asesinado años más tarde y su cuerpo posteriormente encontrado en el interior de una cabaña del Parque de Taoro sin que hasta hoy se hayan podido averiguar las causas exactas de su trágico final.
Se decia del tal Jean Paul que era cinturon negro de judo a pesar de su corta estatura y no haberlo demostrado nunca. Le gustaba correr Rallys con magníficos coches trucados aunque nunca ganaba y solía codearse con la más alta burguesía del Puerto, la Orotava y Santa Cruz con la que, al parecer, mantenia poderosos lazos de índole mercantil que sí le hacian triunfador. Se llegó a comentar, incluso, la posibilidad de que estuviera estrechamente vinculado al tráfico clandestino de armas; hecho por el cual pudo haber encontrado la muerte.
Entre círculos de extrema derecha española se le vinculaba a operaciones violentas relacionadas con la OAS francesa que se autofinanciaba, según todos los indicios, con los dividendos obtenidos de la explotación de locales relacionados con el ocio turístico.
Pese a todo o a la leyenda, quién sabe, jóvenes como yo acudíamos casi a diario al CINTRA. Bebíamos, bailábamos y salíamos con chicas.
Me parecería necesario que alguien debidamente informado pueda dar crédito y certificar el anecdotario que narro o, por el contrario y en todo caso, pueda sacarme de los errores sobre tal especulación. Especulación basada simplemente en la leyenda urbana de la época y que me ha servido de pretexto para ilustrar retazos de la vida pública del Puerto de la Cruz de los años anteriores a 1975.
Es curioso como, sin proponermelo, he barrido la pared confeccionado un análisis profundo del plano vertical que se aprecia al fondo. A través de las distintas narraciones hemos podido averiguar detalles de esa pared última y del trozo de acantilado. A saber y de izquierda a derecha: la Punta del Viento, los ex-ventanales del Cintra, La Trinchera y a continuación El Camello desde donde saltan los jóvenes al mar, el convento de Sto. Domingo, la casa de Yeoward y por último, aunque no se aprecia pero se intuye, El Penitente, donde atracaban los cargueros ingleses a recoger las cosechas de plátanos.

Crónica gráfica sentimental: EL ROLLS DEL "ADUANERO"

Este es el Rolls mencionado en la entrada anterior y muy bien aparcado, como casi siempre, ante la Aduana comprada por el irlandés
No podía faltar la presencia de un niño del barrio verdaderamente impresionado por el aparatoso empaque del vehículo.

LA CASA DE LA ADUANA

Casa de la Aduana. Puerto de la Cruz. TENERIFE. (Islas Canarias)

Esta es la vista que ofrecía entonces la Casa de la Aduana desde el otro lado del muelle. Al parecer y confieso que nunca lo entendí, en su día fue comprada por un riquísimo irlandés (según tuve entendido) que la convirtiría, a la sazón, en una especie de centro comercial artesanal y ante cuya puerta casi siempre permanecía aparcado su flamante Rolls Royce.
Tuve ocasión de fotografiar también el ostentoso vehículo al que acudian a jugar los niños más necesitados de la zona ambicionando, quizá, poseer alguno como aquel algún día, en un futuro que se les antojaba no muy lejano pero que, al parecer, aquel futuro que intuían más que prometedor , con Rolls incluido, nunca terminaria por llegar del todo.

LA TRINCHERA Y EL CAMELLO

Continuamos en San Telmo.
Al fondo, el convento de Sto. Domingo y la antigua casa de Yeoward. Sobre el acantilado de enfrente un pequeño paramento de hormigón denominado LA TRINCHERA, algo más arriba EL CAMELLO. Sobre la trinchera se observa un grupo de jóvenes dispuestos, en breve, a saltar al agua.
La decisión dependerá de la siguiente ola que pase a sus pies. Unos segundos antes de que llegue a la vertical, el saltador deberá lanzarse para coincidir con ella justo en ese instante. Este cálculo previo ayudará al nadador a establecer un colchón de seguridad que le garantice una profundidad lo suficientemente segura para evitar impactar contra el peligrosísimo fondo rocoso y librarse así de un desgraciado accidente.
Los más osados saltan desde EL CAMELLO, algo más arriba, y mantienen de igual manera la misma tendencia en cuanto a técnica de salto se refiere aunque la combinación distancia de salto y aproximación de la ola cobra ahora una nueva relación aunque siempre equivalente.
Si abriéramos el plano hacia la derecha veríamos EL PENITETE, un embarcadero donde atracaban los barcos ingleses para cargar el fruto de la platanera. Justo allí, en otro tiempo ya muy lejano, existía un gran recinto: la empaquetadora de Yeoward.

EL MUELLE (Pto de la Cruz)

El Muelle (con marea baja). Foto tomada en su día con filtro naranja con la itención de dotarla de un cierto dramatismo
Sin la información adicional que aporta desinteresadamente al Blog nuestro común amigo y paisano ANTONIO DORTA sería prácticamente imposible ubicarse en el espacio y en el tiempo que ilustran estas antiguas fotografías. Por lo tanto, un profundo agradecimiento a DORTA por la eficiente labor de enlace entre este Blog y la valiosa información por él aportada sin la que sería posible un conocimiento más estrecho y profundo para todo aquel que desconozca las Islas.
En la presente fotografía queda patente el efecto que la marea baja produce en la orografía del litoral lo que ofrece una alternancia paisajística toda vez que las mareas van sucediéndose de pleamar a bajamar.

martes, 19 de agosto de 2008

LA PUNTA DEL VIENTO (Puerto de la Cruz)

A decir del periodista y escritor JUAN CRUZ RUIZ es precisamente éste el lugar, cuya visión y cuyo olor determinan lo mucho que para él significa haber nacido en El Puerto de la Cruz. Sirva la foto como modesto homenaje.
Esta foto está tomada desde la mítica Punta del Viento. Desde aquí se divisa esta magnífica panorámica que alcanza, si abrieramos algo más el plano, hasta el mismísimo horizonte marino. En primer término aparece la exigua explanada de S. Telmo y su muellecito. Frente al muelle, las piscinas de Martianez (Cesar Manrique). Junto a la parte exterior del pequeño malecón se encuentra el charco de La Coronela, lugar donde muchos niños aprendieron y aún aprenden a nadar antes de adquirir la suficiente experiencia como para atreverse en mar abierto. Los má atrevidos y algo mayores no dudan, a la hora de sumergirse en El Rebozo, en demostrar su pericia luchando contra la marea. Dicho lugar queda a la izquierda, desgraciadamente fuera de plano. El Rebozo es así llamado porque entre flujo y reflujo, como consecuencia del oleaje, el nivel del mar en ese lugar oscila notablemente alcanzando diferencias de hasta dos o tres metros de altura entre una ola que se retira y la siguiente que se aproxima. En la parte superior de la fotografía puede observarse la maciza estructura del Hotel Valle Mar.
En esta diminuta explanada existe un sencillo Bar en cuya terraza se dan cita la mayoría de jóvenes del Puerto de la Cruz y donde se pueden degustar algunos platos a base de pescado o marisco sin perder de vista la inmensidad del océano. En ocasiones, los jóvenes más atrevidos se aventuran a bucear y extraer del fondo erizos frescos que luego servirán, crudos y con unas gotas de limón, de aperitivo en la misma mesa donde minutos antes los buceadores (a pulmón, claro) permanecian sentados tomando el sol y acompañados, como casi siempre, de una jarrita de cerveza bien fría. En su defecto quedará bien también una de lapas previamente cocinadas.
El salitre que flota en el ambiente como consecuencia de los vientos y del oleaje hace que en este lugar se destaque un olor muy especial. Profundamente marino.
También ofrece dificultades. Este exceso de salitre afecta muy directamente a la mayoria de elementos arquitectónicos de la zona que no están previamente protegidos. Sobre todo a balaustradas de hierro y marcos de madera de balcones y ventanas por lo que en ocasiones, para paliar el problema, se recurre al acero inoxidable o, en su defecto, al aluminio lo que le confiere a la arquitectura de la zona una frialdad muy ajena al estilo popular que proliferaba desde años.

Crónica gráfica sentimental del PUERTO DE LA CRUZ

Fuerza Nueva
(apología anticonstitucional)
Tanto la anterior imágen, la del día de ayer, como ésta misma representan por así decirlo, un punto de inflexión sobre el cambio político sufrido en este pais a raiz de la muerte del dictador en 1975 y que desembocaría, algo más tarde, en las primeras elecciones democráticas post dictadura.
Fuerza Nueva se hacía notar sobremanera aprovechando los espacios libres más emblemáticos pero, sobre todo, más estratégicos, para colocar sus eslóganes anticonstitucionales en lugares bien visibles.
Si en la foto de ayer el lugar elegido era la Plaza del Charco, en la de hoy dicho lugar corresponde al mítico barrio de pescadores denominado de las Ranillas en el Puerto de la Cruz.


Memoria sentimental de una época

Plaza de "EL CHARCO". Pto de la Cruz
FUERZA NUEVA (apología anticonstitucional)
Todo el día de hoy lo he pasado tratando de recuperar de mi archivo fotográfico todos aquellos negativos en blanco y negro susceptibles todavía de poder ser escaneados con el suficiente rigor profesional para que el resultado obtenido provoque en el espectador el conveniente interés por conocer, desde el punto de vista sociológico para unos, sentimental para otros, las costumbres, la idiosincracia, el paisaje, las peculiaridades, etc., de una población isleña en parte mediatizada, cuando no enfrentada, por el abusivo fenómeno del turismo, en auge por aquel entonces.
Este documento gráfico se centra, fundamentalmente, en una época que comienza aproximadamente en la década de los 60 y se extiende algo más allá del año 1975, año de la muerte del dictador. Y, ¿como no?, un lugar: Puerto de la Cruz (TENERIFE).
A través del vínculo, en este mismo Blog, con la Galeria FLICKR podreis tener acceso a toda la documentación gráfica descrita repartida en distintos álbumes y cuyos títulos hacen referencia aproximada al contenido de cada uno de ellos.