RETRODEZCAN

Este imperativo es del todo incorrecto pero me resulta más contundente que el original RETROCEDAN. Por lo tanto, si la Real Academia de la Lengua Española me lo permite, desde hoy en adelante haré uso exclusivo de él.
Con RETRODEZCAN pretendo dar a conocer parte de mi obra pictórica, escultórica, fotográfica y, en menor proporción, literaria y, a la vez, mantener una corriente de opinión sobre los acontecimientos de naturaleza artística de hoy día.
Espero que tomeis la sabia decisión de manteneros a una distancia prudencial de mis opiniones aquí vertidas que no siempre tienen por que ser del agrado de la mayoría; ¿o, sí?

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Dos generaciones y un objetivo común


El tiempo en Tenerife se detuvo para mí hace muchísimos años. Sin embargo, no es cierto que así haya sucedido realmente. La prueba son estas dos magníficas fotos enviadas por dos personas bien distintas entre sí y a las que le separan algunos lustros.
A Sara no tuve el gusto de conocerla porque aún no había nacido, pero a sus padres, Mario "El Ruso" y Rosita, respectivamente, sí que los llevo en mi memoria tal y como eran entonces: jóvenes, simpáticos, educados, solteros, etc. y cuando quiero recuperarlos me sumerjo en las profundidades de mi archivo fotográfico y los rescato de ese próximo pasado que para mí sigue siendo el actual presente, hasta tal punto que, para referirme a Rosa, siempre la mento como "la novia de Mario". Como ya he dicho, Sara es la guapa, educada y simpática hija de ámbos. Se ha puesto en contacto conmigo precisamente para recuperar la juventud de sus padres de la que solo yo poseo la llave. Sé muy bien cual es su intención porque ella misma me lo ha contado pero no me está permitido revelarla. ¡Suerte, Sara!.

La segunda foto corresponde al que fuera y aún todavía es gran amigo mio: JOSE MARTÍN.
También me envia una foto actual. Es de los pocos que, por el momento, no aparece en mi archivo. No obstante nuestra vieja amistad data de la época del Golden Club, principalmente, pero también de su paso por El Hotel Marquesa y el Rancho Grande, donde trabaja regularmente hasta el día de su jubilación, que, como bien dice, esta al caer. Lo lamentable no es que se jubile, que se lo merece, sino quedarnos sin un gran profesional de la Hostelería. ¡¡Suerte a Tí también, PEPE!!

sábado, 15 de noviembre de 2008

COMENTARIO EDITORIAL

COMENTARIO EDITORIAL sobre mi ilustración fotográfica para la revista electrónica OBSERVAR de ODAS (Observatorio para la Didáctica de las Artes)

Frente a esta dialéctica compuesta con metrónomo, Zoilo Lobo sale del gabinete al aire libre, sale en un día festivo, probablemente domingo, y sale a jugar a que caza. A jugar, pero con el ojo de perro viejo. A cazar, no ya tesis, antítesis y demás, sino conversaciones al vuelo. Y tan al vuelo que su fotografía es casi todo cielo. No cabe duda de que los carnívoros tienen digestiones poderosas, y en la imagen se observa hasta qué punto el autor ha asimilado esos recurrentes esquemas neoplatónicos hasta convertirlos en tejidos propios. Y ello como si tal cosa. Desvelemos un posible secreto: podemos imaginar que el motivo del fanal fue pillado en un paseo intrascendente por un pueblecito pesquero. Pero hay personas que en el ojo, incluso ocioso, llevan unas tijeras por mirada. Y el recorte hace la fotografía. Cielo y más cielo que apretuja el paisaje hasta aplastarlo contra el borde inferior. Cielo y más cielo, sin nubes ni movimiento, en un blanco sólido, firme, lleno, perfecto. Este cielo, que es más que cielo, no aparece al ojo sino que es a la inteligencia de la cámara. Y abajo, una perspectiva que degrada el mar en marejadilla y el cabo en peñasco escuálido. ¡Pero hay una embarcación! O casi no: porque la nave primera es la negra, la férrea, la inmóvil que, de esta guisa imposible, surca el cielo tras su morada originaria. Y de esta singladura única por la morada socrática, cuelga la luz invisible de una antigua inteligencia.

viernes, 14 de noviembre de 2008

DULCES SONRISAS






DEDICADO A CARMEN COELLO POR SU VALENTÍA (a quien pocas veces sus padres dejaron que se desplazase al Puerto)

En representación de la mayoría de mujeres de aquella generación, capítulo aparte merecen estas jóvenes del Puerto de la Cruz, amigas entre sí y con una cualidad estética en común: su dulce sonrisa.
Unas sonrisas que durante muchos años, los de la adolescencia, iluminaron las débiles esperanzas de tantos jóvenes del Puerto que, con el tiempo, terminarían convirtiéndose en los novios formales de sus lindas propietarias para, finalmente, consolidarse como auténticos maridos (formales y auténticos para la Iglesia).
Sonrisas que tuvieron que competir duramente frente a las de un enemigo común extranjero que, sin proponérselo, usurpaban su derecho también de insinuación, de aproximación y, finalmente, ¿porqué no decirlo?, de conquista. Dificil competencia, en definitiva, frente a un invasor generalmente llegado de paises libres y democráticos cuyo único objetivo e inocente delito sólo consistía en el divertimiento por encima de todo y en la experimentación del placer por aquello desconocido mientras, desconcertadas, nuestras atractivas chicas permanecían silenciosas, sonrientes pero aún enconsertadas en contra de su propia voluntad y de su natural encanto y prisioneras en su elemental entorno y maravilloso feudo por unas costumbres ancestrales, bien preservadas a su conveniencia por aquel régimen imperante y demasiado arraigadas en el seno de tanto clero inquisitorial como para ser burladas con total y absoluta impunidad.
Sin embargo y a pesar de todo, esa dulce sonrisa perseveró más allá de la inacabable dictadura para traducirse con la democracia en un signo de legítima autoestima, de defensa y de libertad e independencia entre nuestras mujeres canarias y a las que yo, desde este humilde Blog, rindo un sincero y calusoro homenaje.

"EMPICHANDO"

Hubo un tiempo en el que algunas calles del Puerto de la Cruz fueron asfaltadas con la total ausencia de medios mecánicos. El trabajo era duro, al sol y además, por si fuera poco, soportando la presencia de un producto dificil de manejar y no demasiado bueno para la salud: el alquitrán

-...Pero no hablemos de alquitrán, -le dije a Dácil López en cuanto vió la foto-.
-Hablemos del "piche" que es como se le llama en Canarias. En consecuencia, lo que están haciendo es "empichar". Están "empichando" la calle. Son los viejos peones camineros de antaño venidos a trabajar con los nuevos materiales de la industria del petróleo.

La presencia de estos hombres y las duras condiciones de trabajo que se aprecian en la foto inspiraron a Dácil la composición de un "blues" en honor de todos aquellos que soportaron la llegada del "piche" como símbolo de una vida mejor y una jornada laboral decentemente pagada. Pero nada de eso sucedería porque, algo más tarde, la irrupción en el mercado de la mecanización laboral dejaría sin empleo a la mayoría de ellos, teniendo luego que buscar amparo en el seno de la boyante industria hotelera que, si bien les acogió otorgándoles protección y cobijo, el nuevo reciclaje, desgraciadamente, no trataría a todos con igual fortuna en la incesante búsqueda del tan ansiado estado del bienestar.

El BLUES aún no se ha compuesto pero Dácil ya trabaja en la idea sobre el texto y yo me he comprometido a ilustrarlo tal y como se aprecia en la foto que acompaña esta crónica.

jueves, 13 de noviembre de 2008

TATO PERERA, Poeta

Ya entonces, la inquietud de "TATO" en torno a la literatura (poesía, novela, etc.) resultaba más que evidente. Solo faltaba ese impulso creador que todo hombre necesita para alcanzar su destino artístico con la satisfacción que le procura la práctica de lo que realmente ama.
Aunque aún joven, yo le fotografié como el fruto ya maduro que se yergue de la planta a punto de ser dulcemente consumido.

domingo, 9 de noviembre de 2008

"Botellón" ideal

Esta fotografía tomada en el Forum de Barcelona representa la idea de un auténtico botellón; de un botellón ideal, sin incidentes, sin aglomeraciones, sin conflictos, sin molestias y donde tienen cabida todo tipo de participantes.

viernes, 7 de noviembre de 2008

RACISMO

La foto superior muestra a una pareja de centroamericanos que fueron invitados a participar con su grupo folclórico en una especie de "botellón" celebrado en el espacio de Forum de Barcelona.

jueves, 6 de noviembre de 2008

TOP SECRET (Por razones obvias, no revelaremos el nombre del agente)

Foto del agente infiltrado en anteriores campañas antiespionaje

CRÓNICA DE ANTONIO DORTA
(corresponsal para este Blog desde Tenerife)

EL TELEGRAMA FUE EL CULPABLE DE UN ERROR CON EL FARY


Reconozco amigo Zoilo que fue una de mis tardes más extrañas.Todo comenzó como quien no quiere la cosa.Ya, a lo largo del día, nos habían comunicado telegráficamente, (aún se carecía de ordenador en condiciones en la Comisaría), por medio de los Servicios Secretos de la llegada de un grupo de espías en calidad de "limpios" a Tenerife tras , su avión, haber hecho escala, como siempre, en Gando (Gran Canaria).Allí ya se sospechó por los Servicios Secretos destacados en el propio aeropuerto de los "supuestos" agentes pues, según la azafata: Lucía del Puerto García-Esteruelas, habían ido con regularidad al baño, tanto la señora como el inglés.Todo parecía extraño, muy extraño y hasta enigmático.
El servicio del avión sospechó también, al observar cómo se movían por el interior del mismo, la pareja de jubilados. La caída de la señora con la 34 turbulencia de la primera hora de vuelo fue para ellos la pieza clave. Todo un rebote super extraño de esa mujer contra el suelo, sillón izquierdo, suelo, sillón derecho, al menos tres veces por cada movimiento pendular de la susodicha nave en la turbulencia mentada...Ya situados de nuevo en el Puerto de la Cruz, y con todas las sospechas del caso, terminaré diciendo que: llegamos a la zona de bancos, de los del dinero no, de los de sentarse. Vimos como tomaron asiento, el contable no , el de sentarse uno.Queríamos poner a uno de los nuevos agentes, pero el Comandante, con tal de subir en medallas y condecoraciones, hace lo que sea y de aquí sacaría dos reconocimientos, nada más y nada menos. Tomó su posición. Era el hombre de negro, que se aprecia en la foto; persona curtida en las aventuras del régimen anterior y más en la línea de golpear y después preguntar que en la de las europeas.
Eso aún no había llegado a Canarias. Un agente, aquí, era y casi es más que sin la "a". Es decir, aquí un "agente" es más que la "gente". Puede ser que la "a" actúe de prefijo negativo en estos lares.
Efectivamente, eran dos jubilados premiados de FAIRY. Terminaron con todo roto.
El comandante empezó con el paraguas creyéndolo fusil y termino escachando el reloj ¿Rolex?, regalo de la empresa al súbdito, por 40 años de dedicación en cuerpo y alma, contra las rocas del paseo Martiánez.
Nunca más supimos de ellos.
Sé que se arreglaron la dentadura que fue rota accidentalmente por el anillo del jefe pero con el tiempo sí que encontraríamos el error: fue todo por el telegrama encriptado que decía: "Cuiden al súbdito del Affaire".
Ya que no se querían peligros diplomáticos.
El jefe leyó: "Cuidado con el súbdito del Fairy". Y menos mal que no leyó "cuidado con el súbdito de El Fary" que venía en ese mismo vuelo casualmente.
Si le llega a pasar algo a El Fary, culturalmente hubiéramos sucumbidos todos en ese caso.

¡¡A ver, turistas!!: documentación, por favor

Antonio Dorta, que de casi todo se entera, me había puesto sobreaviso de la posible entrada en la isla de un matrimonio americano que según fuentes consultadas podrían pertenecer a la CIA en calidad de agentes y que se encontrarían en misiones de espionaje en Tenerife; concretamente en el Puerto de la Cruz.
Un discreto dispositivo de contraespionaje se había puesto inmediatamente en marcha. También yo pasé a la acción y me aposté, sin ser visto, en la zona prevista para la detención con la cámara a punto.
Carecía completamente de datos que me facilitaran una descripción aproximada de la pareja mixta de espias pero de pronto, como por arte de mágia, de entre la espesura del jardín del Oasis surgió la siniestra figura de aquel singular hombrecillo de negro que llamó poderosamente mi atención: tullido, botines de los de antes, corbata moteada y tocado de negro sombrero y gafas también negras bajo un sol abrasador. Me convencí al momento de que ese era mi hombre; al que debía prestar más atención que a ningún otro.
Ví como cruzaba la avenida de Colón, tranquilo, cojeando ligeramente y mirando fijamente por encima de la gruesa montura de sus gafas de sol hasta tomar asiento en uno de esos bancos de cemento del paseo que por estar pintados de blanco no parecen nunca de cemento pero sí que son de cemento; los de Cesar Manrique, vamos.
Allí aguardó largo rato hasta que de pronto, como caidos del cielo, una pareja de sexagenarios, tocados con sendos sombreros claros, con barbuquejo incluído y todo, vino a acomodarse precisamente junto a mi hombre, bajo la sombrita que proyectaba una palmera sobre el banco blanco pero de cemento, insisto.
No hubo sorpresas, por lo menos para mí. Transcurridos unos minutos en los que la humedad comenzaba ya a notarse en el ambiente, el del traje negro, y todo lo demás también negro, sin levantarse siquiera, se giró lentamente en el asiento y siempre mirando por encima de la gruesa montura negra de sus gafas de sol, dirigiose con sorna a la pareja de supuestos americanos increpándolos bruscamente de esta manera: ¡¡A ver, turistas!!: documentación, por favor.
Y yo disparé primero.


Tras la identificación, y de esto me enteré dias más tarde por boca del propio Dorta, la pareja en cuestión no resultó ser la de americanos que los confidentes se habían apresurado en señalar y a la que todos esperábamos tan ansiosos aquellos días sino unos jubilados de Ponferrada que habían viajado esa semana a Tenerife en un vuelo charter con el que habían resultado agraciados merced a un sorteo organizado entre sus numerosos clientes por el prestigioso detergente Fairy.

Pero yo disparé primero.

lunes, 3 de noviembre de 2008

HUMOR ETÍLICO

El fenómeno del "botellón" no es nada nuevo para los canarios. En Tenerife y concretamente en el Puerto de la Cruz, dicho fenómeno se viene produciendo desde principios del siglo XX en el incomparable marco del lago de Martianez

La fotografía en blanco y negro que adjunto como documento gráfico ratifica tal aseveración, pudiendose observar en ella una curiosa celebración en su modalidad infantil donde se muestra la participación de un joven de no más de unos ocho años de edad que, bajo los efectos iniciáticos del "anís del mono", trepa literalmente por las paredes del recinto ante la divertida presencia de sus felices progenitores.

Estoy seguro que el prestigioso profesor e historiador Antonio Dorta podrá aportar datos fidedignos sobre tales acontecimientos en el pasado siglo.