RETRODEZCAN

Este imperativo es del todo incorrecto pero me resulta más contundente que el original RETROCEDAN. Por lo tanto, si la Real Academia de la Lengua Española me lo permite, desde hoy en adelante haré uso exclusivo de él.
Con RETRODEZCAN pretendo dar a conocer parte de mi obra pictórica, escultórica, fotográfica y, en menor proporción, literaria y, a la vez, mantener una corriente de opinión sobre los acontecimientos de naturaleza artística de hoy día.
Espero que tomeis la sabia decisión de manteneros a una distancia prudencial de mis opiniones aquí vertidas que no siempre tienen por que ser del agrado de la mayoría; ¿o, sí?

martes, 30 de mayo de 2017

3o de MAYO, día de Canarias

Entre el escaso o, más bien, inexistente vínculo telúrico que cabría esperar de todos los canarios para con su tierra, además de la denostada imagen que, en general, en Canarias se tiene de la figura del “mago”, es lógico pensar que, -la ausencia de estos dos sentimientos fundamentales entre la población autóctona-, en mi modesta opinión, supone el lamentable deterioro de los pilares imprescindibles sobre los que debería descansar firmemente la identidad propia de un pueblo que, además de haber perdido su propia lengua, conserva una escasa población “mestiza” en comparación con esa otra “criolla” que, durante siglos, ha venido ocupando los puestos más relevantes de la administración local desde la conquista de las islas.



En tal sentido estoy parcialmente de acuerdo con el Sr. Chaves cuando dice que Canarias, en general, carece por completo de ese sentimiento ideológico que bastaría para lograr que cada 30 de Mayo, cada canario se identificara  plenamente con el Día de Canarias  pero no tendríamos que olvidar que sólo un sentimiento profundamente nacionalista como aquel del que presumen vascos y catalanes, por poner un ejemplo, sería más que suficiente para lograr tan deseado propósito.

La cuestión, -y en eso no quiero entrar a fondo-, es si existe por parte de los partidos políticos canarios una férrea voluntad en desarrollar una política seria encaminada a reforzar la recuperación de un sentimiento propio de identidad insular al margen de aquellos otros promovidos veladamente desde Madrid y que justifican un planteamiento de política colonial ya trasnochada de la que, curiosamente, muchos de los nuestros se sienten del todo satisfechos.

¡¡Así no hay manera!!

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