RETRODEZCAN

Este imperativo es del todo incorrecto pero me resulta más contundente que el original RETROCEDAN. Por lo tanto, si la Real Academia de la Lengua Española me lo permite, desde hoy en adelante haré uso exclusivo de él.
Con RETRODEZCAN pretendo dar a conocer parte de mi obra pictórica, escultórica, fotográfica y, en menor proporción, literaria y, a la vez, mantener una corriente de opinión sobre los acontecimientos de naturaleza artística de hoy día.
Espero que tomeis la sabia decisión de manteneros a una distancia prudencial de mis opiniones aquí vertidas que no siempre tienen por que ser del agrado de la mayoría; ¿o, sí?

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domingo, 23 de septiembre de 2018

jueves, 20 de septiembre de 2018

ZOCO


CRÓNICA  DEL PUERTO DE LA CRUZ en el KIOSCO INSULAR

ZOCO EN EL PTO. DE LA CRUZ clicar aquí

martes, 18 de septiembre de 2018

LORO PARQUE


Los lectores habituales del diario El País se habrán llevado una extraña sorpresa si este domingo pasado, 16 de Septiembre de 2018, al abrir el periódico por la página 41 en el apartado de CULTURA, se encontraron con esta publicidad pagada en la que se hace alusión al LORO PARQUE como el mejor zoológico del mundo a propósito de la incorporación en el mismo de dos hipopótamos pigmeos. Publicidad en la que, por otro lado, no figura dirección alguna de la ubicación de dicha entidad por lo que se habría de temer que los interesados en conocerlo deban dirigirse por fuerza al portal de viajes TripAdvisor que es quien le ha otorgado el premio de “Travellers Choice” 2018 y que supuestamente haya pagado además dicha publicidad sin, como he dicho antes, citar su ubicación que no es otra que la del Puerto de la Cruz en Tenerife.

¿A qué se debe tal omisión? ¿Hubiera costado tanto ubicarlo geográficamente en el lugar que le corresponde?

lunes, 3 de septiembre de 2018

PLAZA DE TOROS "LA RUEDA" (Puerto de la Cruz)


Al otro lado de la carretera general, frente al barrio de San Antonio, este pequeño y modesto coso taurino que no plaza de toros propiamente dicha fue el primero y único que se construyó en el Puerto de la Cruz gracias a la iniciativa de un joven emprendedor holandés de nombre Frank que se establecería en los años 60 en la ciudad durante mucho tiempo para, posteriormente, asentarse en la Isla de la Gomera con el producto de los beneficios obtenidos con sus negocios en Tenerife.

Antigua calle de Las Damas, hoy Enrique Talg. Lugar donde se encontraba ubicado el Bar La Rueda


Frank había llegado al Puerto prácticamente con lo puesto y lo primero que hizo con sus pocos ahorros fue montar un bar que en aquel entonces tendría entre la juventud del lugar una repercusión y un éxito sin precedentes. Se trataba del Bar La Rueda, situado al final de una callejuela, conocida hoy como Enrique Talg, que merced a una empinada escalera desembocaba en  la calle La Hoya. Un discreto Bar cuyas paredes interiores estaban cubiertas de troncos de pino sin pulir así como las mesas y sillas. Al fondo una pequeña barra de las mismas características que el resto de la decoración y el mobiliario hacía las veces de bar, con una pequeña plancha donde cocinaba salchichas y huevos fritos amén de servir todo tipo de bebidas alcohólicas, desde cervezas hasta whiskys.

Seguiría siendo su propietario pero mucho más tarde lo arrendaría a un joven alemán de nombre Norbert que lo explotaría durante algunos años más.

Foto de Norbert, arrendatario del Bar LA RUEDA

Frank era un joven alto, simpático y atractivo a la par que inteligente. Casi siempre acompañado de dos magníficos perros, pastores alemanes ambos, que causaban tanto respeto como miedo. Mientras le conocí se mantuvo soltero aunque tuvo muchísimas amigas de muy distintos países. Sin embargo no era un gran gastador. Sus ahorros solía invertirlos en bolsa y en otro tipo de pequeños negocios que le aportaban por lo general pingües beneficios.

En ocasiones y como medida publicitaria, organizaba en su casa divertidos guateques a los que eran invitados sus clientes más asiduos, españoles y extranjeros,  y que solían durar hasta bien entrada la mañana siguiente.

Tuvo la visión de poder ofrecer al turista de entonces una experiencia taurina única a cambio del precio de una entrada. Montó el coso taurino en cuestión, contrató a un banderillero español de nombre Manolo y compró media docena de vaquillas a las que los cientos de asistentes pretendían torear por turnos bajo la protección del novillero. De cuando en cuando y tal como muestra la foto organizaba también novilladas con banderillas y sin picadores, para regocijo de un público que jamás había asistido a una corrida de toros ni a una vivencia semejante.

Salvando las distancias, el éxito obtenido con aquella primitiva idea taurina fue similar al éxito que despierta hoy en día la llevada a cabo por el propietario del LORO PARK.

POLICÍA MUNICIPAL DEL PUERTO DE LA CRUZ

La Policía Local del Puerto de la Cruz carece de coches patrulla para cumplir con la seguridad ciudadana

Estos últimos días he podido hacerme eco de la noticia con la que encabezo este artículo doméstico que atañe en concreto y muy directamente al Consistorio del Puerto de la Cruz y que tanto me choca por cuanto siempre la Policía Local del municipio me pareció suficientemente dotada de efectivos. Bien es verdad que eran otros tiempos en los que tal vez la delincuencia no resultaba tan numerosa como hoy y que un puñado de agentes bastaba para controlarla y mantenerla a raya.

Era la época en que todavía todos nos conocíamos y resultaba harto difícil no estar reconciliados con unos agentes que por lo regular cumplían bien con su trabajo a pesar de algunas reticencias juveniles respecto de sus maneras en materia de seguridad ciudadana.

Este comentario venido ahora a colación me sirve como pretexto para mostrar un ejemplo de la tranquilidad con las que todos nos tomábamos nuestro trabajo; incluidos los agentes de la autoridad.

En esta otra foto, el agente Correa, natural de Los Rechazos, regula el entonces tráfico rodado en la Plaza del Charco para que este feliz turista, recién llegado en las condiciones de ebriedad que se aprecian, no sea atropellado por ningún vehículo despistado.

Resulta una muestra de la benignidad de la Policía Local para con todos los ciudadanos, fueran éstos borrachos extranjeros o sobrios portuenses y viceversa.



martes, 28 de agosto de 2018

ANIMALES EN EL ASFALTO

Una vez llegados de vacaciones al Puerto de la Cruz, la aventura que suponía para estos niños nórdicos montar por vez primera en los camellos de Lázaro consistía en toda una experiencia.

La presencia de animales en las calles del Puerto de la Cruz corrió a cargo, fundamentalmente, de los fotógrafos ambulantes de la época. Aún no habían salido al mercado los teléfonos móviles con objetivos incorporados, además de otros muchos aparatos digitales y muchos de aquellos fotógrafos brindaban a los turistas la oportunidad de ser fotografiados con un cachorro de león, un pequeño orangután o un papagayo de vistosos colores como si la fauna autóctona canaria consistiera también en eso.

Lázaro, sin embargo, ofrecía paseos por el Puerto de la Cruz a lomos de sus camellos por un módico precio, en ocasiones por sólo la voluntad. Y así se ganaba la vida, como casi todos, honestamente, pero a diferencia de los fotógrafos ambulantes de la época, Lázaro lo hacía gracias a un animal que en Canarias prestó siempre un gran servicio a sus propietarios en todos los sentidos: en el campo y en la construcción, además de en otras muchas faenas por entonces vinculadas principalmente a la agricultura.

Pero los burros también tuvieron su protagonismo en una ciudad que aún le costaba despegarse de ciertas tradiciones heredadas de los abuelos. Era el caso de la presencia de los lecheros y lecheras en el casco urbano que a lomos del animal transportaban grandes lecheras con el producto de sus propias vacas o cabras para vender a granel, puerta por puerta, en el Puerto de la Cruz y otros distintos municipios del entorno.

El impacto visual que representaba un par de camellos sobre el asfalto resultaba, a ojos del turista, casi grotesco porque el mismo Lázaro, ya de por sí, con su camisa blanca, eterna corbata y sombrero negros, no se correspondía precisamente con aquella otra romántica imagen que Laurence de Arabia había despertado en la imaginación de la mayoría de todos nosotros.

jueves, 23 de agosto de 2018

COSTALEROS


Recorriendo hoy la galería de Flickr, me he encontrado por casualidad con la agradable sorpresa de una foto editaba en color y que corresponde a un nutrido grupo de costaleros de la Virgen del Carmen durante las Fiestas del Puerto de la Cruz en su honor de hace sólo unos pocos años. Inmediatamente caí en la cuenta de que uno de ellos, a quién sólo conozco de vista, me resultaba, sin embargo, muy familiar. Ni corto ni perezoso me trasladé al pasado a través de mi archivo fotográfico en blanco y negro, hasta la década de los 80, aproximadamente, y ahí se encontraba, también de costalero aunque con muchos años menos pero igual de fornido, con su expresión característica de esfuerzo, y esa fe en la Virgen de la que tanto presumían los marineros.

Me alegro mucho de este reencuentro con el pasado porque me confirma que ciertas tradiciones como el embarque de la Virgen del Carmen perduran en el tiempo y que muchos de sus costaleros, a pesar de la edad, no cejan todavía en su empeño de acercar la virgen hasta la SAN RAMÓN para pasearla como se merece por la mar y como viene siendo desde siempre.

viernes, 17 de agosto de 2018

FOTINGO (FORD "T" GO)


Esta foto es anterior al año 1975 y está tomada en Los Cristianos. Se trata de un “fotingo” abandonado a su suerte durante algunos años muy cerca de la playa. Supongo que con el tiempo fue retirado del lugar pero en la memoria de algunos lugareños que se han puesto en contacto conmigo a través del blog pervive aún la figura del destartalado vehículo varado cerca del mar y en cuyo interior jugaban a “chóferes” durante la infancia.


Pero el motivo de haber traído hasta aquí esta imagen no es tratar de inducir a imaginar la entonces supuesta decadencia de lo que fue Los Cristianos y sus aledaños sino el dar a conocer, a quienes aún no lo sepan, el origen del vocablo canario utilizado para designar a un coche viejo, en mal estado o abandonado y que no es otro que el de “fotingo”.

Por defecto, al antiguo modelo de coche americano FORD “T” GO, pronunciado en inglés “Ford ti gou”, los canarios llegarían a desvirtuarlo en su favor lingüístico con el ocurrente nombre de FOTINGO y hasta hoy en día se ha venido utilizando, como he apuntado antes, para designar a un coche de poca monta, renqueante, viejo y de cualquier marca.

jueves, 2 de agosto de 2018

LOS LUNES AL SOL


No era necesario telefonearles desde Cataluña. Una vez llegado al Puerto de la Cruz, me bastaba simplemente con asistir un lunes a media mañana hasta la terracita frente al mar de esa esquina prodigiosa que daba al muelle y que ofrecía el Bar CAYAYA para reencontrarme, como cada verano, con mis viejos amigos de juventud. 


“Los lunes al sol” seguía siendo nuestro lema y fieles a una vieja tradición ahora perdida por las circunstancias, coincidíamos allí los de siempre: Aurelio Camacho, Paco Pérez, Defrosterus, Rafael Cobiella y en ocasiones Jesús Baixas que, como yo mismo, solía desplazarse en verano desde Tarragona con la misma finalidad que todos los demás.

Los nuevos tiempos y las circunstancias nos irán empujando de tal manera tierra adentro que nuestros encuentros se irán sucediendo sin remisión cada vez más alejados del mar que nos vio nacer y eso significa un mal augurio para un fantasioso como yo que cree firmemente que de tanto alejarme de la costa, acabaré, llegado el momento, cayendo sin querer al hoyo destinado para mí en algún recóndito lugar del interior de la isla. 

Por eso creo que ciertos establecimientos como el de CAYAYA no deberían abandonar nunca a su suerte a todos aquellos clientes suyos que encontraron la senectud acudiendo cada lunes a su cita con el destino bajo el sol y frente al mar y donde, con el tiempo, hubiéramos encontrado la muerte plácida frente a un nítido horizonte atlántico y ante una espumeante jarra de cerveza fresca aún sin consumir.


miércoles, 1 de agosto de 2018

¡ADIOS!, CAYAYA


Entre una foto y otra ha pasado la friolera de unos cuarenta años; sin embargo hoy me siento decepcionado al saber por unos amigos míos catalanes que CAYAYA ha pasado a llamarse y en otro contexto muy distinto ALE-HOP y que como por arte de magia o como sucede en la pista de un circo ha pasado de ser un BAR-RESTAURANTE a una tienda de BOLSOS Y COMPLEMENTOS en un abrir y cerrar de ojos: ¡Ale-hop!

Desde esa terracita minúscula que exhibe la foto en color dela izquierda he tomado muchísimas instantáneas mientras degustaba un café cargado o, en su defecto, una cerveza bien fría pero también la foto de la derecha en blanco y negro nos muestra además el entonces diminuto bar de Juan que en aquellos tiempos solía abrir muy temprano no sólo para satisfacer de carajillos y otros licores a los pescadores que se hacían a la mar tan temprano sino también para tratar de abastecer de suculentos bocadillos de caballa a toda una joven legión de noctámbulos que solían amanecer en el muelle tras el cierre de las numerosas discotecas del Puerto de la Cruz.

CAYAYA disponía también de una singular clientela que llamaba poderosamente la atención y prueba de ello es el ejemplo de este peculiar parroquiano a quién no pude dejar de fotografiar mientras yo degustaba un cortadito largo de café frente al mar.

¡ADIOS, CAYAYA!

martes, 31 de julio de 2018

PISCINAS MARTIANEZ Y MÚSICA


¿Quién diría hoy en día que este lugar correspondíó al litoral de Martianez justo en la zona donde, más o menos, se ubicaba el Charco de la Coronela y donde aprendí a nadar?

Se trata del comienzo de las obras de las Piscinas de Martianez, diseñadas por Cesar Manrique, a dónde me desplacé entonces para hacer un reportaje fotográfico de estos dos excelentes músicos sudafricanos que a la sazón actuaban en la popular discoteca BALI del Puerto de la Cruz, cuyo propietario, un simpático holandés, había contraído matrimonio con una joven del Puerto cuyos padres vivían hacía la mitad de la calle Blanco.

En otra de las fotos que también ilustra este reportaje, puede apreciarse aún, a la izquierda, las instalaciones de las piscinas de San Telmo que como ya apunté en otra ocasión pertenecieron al británico Mister Gilbert y que quedarían fusionadas algo más tarde en el proyecto de Manrique.

No me gustaría terminar sin antes hacer mención a lo que la música en vivo supuso para los jóvenes del Puerto y cuyo mayor exponente entonces lo representaba la mítica discoteca Bali donde, entre otros muchos, actuaron el excelente grupo de color BLACK FIRE y estos otros dos jóvenes a quien les rindo un sentido homenaje por todo lo que significaron sus magníficas versiones de SIMON & GARFUNKEL que tanto me gustaban.

En ocasiones, este tipo de músicos se daban cita en el club de jazz BLUE NOTE propiedad del excelente músico alemán OTTO ARTZMANN y donde a menudo se podía disfrutar de una auténtica JAM SESION a cargo de todos ellos.

viernes, 27 de julio de 2018

PLAYA DE MARTIANEZ Y CINTRA PIRATA


No podría precisar ahora a que edificio corresponde la cornisa en la que posa mi querido hermano ya fallecido y desde la que se aprecia la Playa de Martianez en la época en la que todavía se encontraba la edificación de planta circular del que en un principio fuera llamado CINTRA PIRATA y desde donde se dominaba el Atlántico.

La parte inferior de la edificación rectangular anexa a la planta circular correspondía a las cabinas donde poder cambiarse de ropa. La parte superior estaba destinada a terraza donde en ocasiones, sobre todo los domingos, se podía disfrutar de música en vivo a cargo de grupos locales. La última planta de la edificación circular formaba parte de la discoteca.

Toda esta zona de playa estaba dominada entonces por un popular guarda-playa portuense de nombre Juan quién para su edad presentaba un aspecto fornido del que presumía muy a menudo y al que no le gustaba demasiado la presencia en la playa bajo su jurisdicción de los nativos isleños que acudía a varar sobre una simple tabla de madera aprovechando el incesante oleaje que se producía en ese punto concreto de la costa. De modo que sus íntimos amigos lo formaban los turistas que a la vista de su bronceado cuerpo musculado, eran los primeros en acreditar que el clima de la isla y su temperatura eran los elementos indispensables que obraban el milagro en aquel hombre que ya empezaba a rozar la sesentena. Podría decirse que, a la sazón, Juan actuaba como un verdadero reclamo publicitario en favor de la salud en un lugar sano y tranquilo como el Puerto de la Cruz. 

jueves, 26 de julio de 2018

LA FUENTE DE MARTIANEZ


"El acantilado de Martianez, al pie de la fuente del mismo nombre, se ha visto sensiblemente dañado”. Eso es parte de“ todo lo que declara en su blog mi buen amigo Salvador García que  ha llamado poderosamente mi atención y llenado, a la vez,  de gran preocupación por cuanto dicho paraje significó para mí desde el punto de vista fotográfico allá por la década de los 70. Hablo de una época en la que aún no se había construido el túnel de la carretera del Este y que por lo tanto el acantilado de Martianez permanecía todavía virgen.

Al parecer, la rotura de una bomba de hormigón ha desencadenado el desastre ecológico denunciado por Salvador García con el impacto que su vertido ha producido en el acantilado de Martianez y que resultaba visible desde Colón y la Barranquera.
 Por si sirve de algún consuelo, ilustro este artículo con algunas fotos de entonces, de cuando la fuente era un lugar de paz y sosiego para sus visitantes.

lunes, 23 de julio de 2018

C/. DE LAS LONJAS Puerto de la Cruz













Con tres fotos distintas de la misma época y aparentemente tomadas a la misma hora, he compuesto este fotomontaje en el que se aprecia cómo se estructuraba este fragmento de la calle de Las Lonjas del Puerto de la Cruz, allá por los años 70.

martes, 17 de julio de 2018

LA PILA DE LA PLAZA DEL CHARCO

La memoria me confirma que algo no va del todo bien en el Puerto. Y no lo digo sólo yo sino también mi buen amigo Salvador García Llanos cuando se queja públicamente de la mutilación gratuita de ciertas tradiciones ligadas a las Fiestas en honor de la Virgen del Carmen del Puerto de la Cruz como ha sido este año la abolición de la EXPOSICIÓN DE MINIATURAS Y REPRODUCCIONES A ESCALA DEL MUELLE en la popular pila de la Plaza del Charco, presidida por esa elegante ñamera que aún vive desde antes de mi adolescencia hasta nuestros días y que no son pocos. Aún conservo documentos gráficos de los tiempos en los que el DINÁMICO era el DINÁMICO; y si lo afirmo de este modo es porque todo aquel que hoy día tenga mi misma edad o aproximada, estará de acuerdo conmigo en tal aseveración sin menoscabo de parecer insolente aunque sí con la suficiente edad como para no prestarle como se merece la importancia que tiene tal tradición.

De tal modo que hoy me parece más que oportuno ofrecer un testimonio gráfico que no tiene vuelta de hoja a pesar, o quizá por ello, de ser en blanco y negro y de cuando el DINÁMICO, como ya he dicho antes, era el DINÁMICO, con su terraza a plain air y con la incomparable y fresca sombra con que nos obsequiaban los frondosos laureles de Indias. 

EL LIDO Y LAS PISCINAS SAN TELMO

Mucho antes de que comenzaran las obras de las hoy piscinas de Martianez diseñadas por el artista canario ya fallecido Cesar Manrique, inmediatamente después de la ermita de San Telmo y ya en la Avenida de Colón, se encontraban las llamadas piscinas de San Telmo, cuyo propietario, creo recordar, era un británico afincado en la isla y de nombre Gilbert, Sr. Gilbert para más señas, a quienes sus empleados le rendían una pleitesía tan fuera de lo común que a mí me costaba mucho poder entender. Sea como fuere, el tal Gilbert había diseñado un complejo lúdico que aparte de las propias piscinas contaba además con una discreta y pequeña sala de fiestas llamada EL LIDO de SAN TELMO y sobre cuya pista muchos jóvenes de entonces asistíamos a bailar las tardes de los domingos a los compases de la orquesta de Leopoldo Ortí y cuyo vocalista no era otro que Rafa, un cantante del Puerto con una voz envidiable.



La foto que ilustra este artículo está tomada desde la avenida de Colón un día de mala mar pero a una hora que yo tenía perfectamente estudiada por los contraluces que se originaban en San Telmo y que ofrecían un espectáculo inigualable de contrastes y esplendor que me permitían jugar con ese ambiente que propiciaba además del oleaje, la casi imperceptible salinidad suspendida en el espacio iluminado.

La turista sentada en ese espacio desierto de las piscinas de San Telmo no ha dudado ni un momento a la hora de disfrutar de tamaño capricho de la Naturaleza mientras yo, a sus espaldas, captaba la bella escena desde la avenida de Colón.

SIEMPRE EL PUERTO

Esta sencilla composición fotográfica representa un sector de la calle de Las Lonjas del Puerto de la Cruz. La terraza al mar que anuncia la rupestre inscripción en la pared de la lonja de LOS GALINDOS corresponde a la del restaurante de entonces de la Cofradía de Pescadores y a la que se accedía a través de una vetusta escalera de madera después de franquear el quicio de la puerta que se intuye a continuación pero que no se ve. Por aquel entonces, década de los años 70, la terraza era más bien diminuta aunque también daba al mar y la comida,  sencilla pero gustosa, servida sobre honestos manteles de hule. Generalmente a base de pescado guisado o a la plancha y a precios asequibles. 

Desde aquella década el Puerto de la Cruz ha cambiado mucho  pero a la sazón también era igual de atractivo porque antes o después de comer allí, a la ida o a la vuelta, podías tropezarte en el muelle con un espectáculo gratuito de juegos infantiles difícil de olvidar y que ponía de manifiesto la extraordinaria habilidad de la juventud ranillera en perfecta comunión con la mar. Tal y como representa esta otra fotografía, con la Aduana parcialmente restaurada al otro lado del muelle. 

domingo, 10 de junio de 2018

CHANO MIRANDA Y LA BANDA MUNICIPAL DEL PUERTO DE LA CRUZ



Si hoy traigo a colación la publicación de esta antigua foto de archivo se debe principalmente a dos motivos bien distintos que, en mi modesta opinión, mueven a la reflexión. Por un lado, la entonces militarización de la Semana Santa en España y por el otro la ausencia de conciertos a cargo de la Banda Municipal del Puerto de la Cruz en la popular Plaza del Charco.

Los niños en general, siempre deseosos de poder tocar un instrumento, se sentían sumamente atraídos por pertenecer a cualquier banda de tambores y cornetas habidas en casi todos los pueblos isleños que le ofrecieran la más mínima posibilidad, aun a pesar de tener que padecer los rigores que en verano supone llevar consigo un pesado casco, polainas, guerrera abrochada hasta el cuello además de cargar con el instrumento elegido (foto 1). El enorme escudo metálico del pecho destinado a guardar las baquetas del tambor da una exacta idea de la época a la que pertenece la fotografía en cuestión.

Pero también existían otras bandas como las municipales, donde los niños, aparte de tener la ventaja de no parecer militarizados, podían elegir su instrumento favorito mientras aprendían solfeo y técnicas de digitación o embocadura.

Por lo que puede apreciarse en la foto que encabeza el reportaje, los niños del primer plano forman parte de la banda de cornetas y tambores de la CRUZ ROJA. Sin embargo, todos los otros que con uniforme azul caminan tras ellos pertenecen a la Banda Municipal del Puerto, en la época cuyo director era conocido popularmente por el nombre de CHANO y que en la foto aparece con aire un tanto circunspecto al tratar, con toda seguridad, de dirigir un repertorio algo más sombrío que de costumbre, como los destinados a los lentos acompañamientos de SEMANA SANTA.

Algunos jóvenes que conocí más tarde se sintieron sumamente agradecidos a la oportunidad que el director CHANO les concedió al enfrentarlos a unos instrumentos como el saxofón, el clarinete o la trompeta de los que más tarde serían auténticos virtuosos.

De modo que: ¡Muchas gracias, CHANO, por las tantas horas de música disfrutadas bajo tu desenfadada batuta mientras bajo la sombra que ofrecían los magníficos laureles de Indias del Bar Dinámico, en la preciosa Plaza del Charco, degustaba las más frescas cervezas de los años 70!

jueves, 24 de mayo de 2018

EL RANCHO GRANDE


A ciencia cierta nunca supe quién o quiénes fueron los primeros propietarios del conocido todavía como RANCHO GRANDE sito en el Paseo de San Telmo del Puerto de la Cruz. Se dice que este paseo es uno de los más transitados de todas las localidades turísticas españolas; algo que yo no pongo en duda si atendemos al documento gráfico que muestro en esta crónica.

Lo que sí sé es que los últimos propietarios del local han sido, desde hace ya años, un matrimonio alemán afincado durante mucho tiempo en el Puerto de la Cruz y, tal vez, a partir de entonces es cuando José Martín, hoy jubilado, entraría a formar parte de su plantilla, proveniente del clausurado GOLDEN CLUB, donde había estado prestando sus servicios durante algunos años y en cuyas instalaciones sellamos nuestra inquebrantable amistad hasta el día de hoy.

El RANCHO GRANDE, cuyo nombre nos evoca una muy popular canción mejicana, poseía una característica peculiar que lo hacía único en el paseo: su terraza en voladizo sobre el mar, lo que facilitaba seguir disponiendo de todo el ancho de la calzada para uso peatonal. Las fotos que muestro aquí pertenecen a esa época en la que aún se conservaba tal terraza. Una terraza que te permitía tomar un delicioso aperitivo suspendido sobre el oleaje embravecido del Atlántico batiendo una y otra vez contra la Punta del Viento algo más arriba.

En una de esas manifestaciones gráficas puede apreciarse al fondo la que fuera terraza sobre la Punta del Viento del Restaurante DIANA, en cuyos bajos se ubicada el mítico GOLDEN CLUB, ambos coetáneos de la popular terraza del RANCHO GRANDE.