RETRODEZCAN

Este imperativo es del todo incorrecto pero me resulta más contundente que el original RETROCEDAN. Por lo tanto, si la Real Academia de la Lengua Española me lo permite, desde hoy en adelante haré uso exclusivo de él.
Con RETRODEZCAN pretendo dar a conocer parte de mi obra pictórica, escultórica, fotográfica y, en menor proporción, literaria y, a la vez, mantener una corriente de opinión sobre los acontecimientos de naturaleza artística de hoy día.
Espero que tomeis la sabia decisión de manteneros a una distancia prudencial de mis opiniones aquí vertidas que no siempre tienen por que ser del agrado de la mayoría; ¿o, sí?

viernes, 5 de septiembre de 2008

LA OROTAVA. Romería

Ya hemos tenido ocasión de conocer a este personaje en un capítulo anterior referido a una breve aproximación a la antropología canaria. Le he vuelto ha mostrar para rescatarle y llevarle de nuevo a su terreno preferido: el campo, los animales, las cosechas, etc., etc.
Tanto la vara para azuzar a los bueyes como el sombrero para protegerse del sol son fundamentales en la vida cotidiana del "mago".
La vara debe tener un nombre más específico pero me habrán de perdonar aquellos que creen que yo entiendo de todo. Casi siempre he sido un urbanita y en la primera y única ocasión que tuve, decidí aproximarme al mar en lugar de a la montaña. Cosas de la vida.

LA OROTAVA . Romería

Si bien en el Puerto de la Cruz el "embarque" de la Virgen yo lo consideré siempre como una romería de carácter marinero, la de la Orotava, por así decirlo, se consideraba la romería por excelencia; por ser del campo, no por otra cosa. Las características de ámbas eran bien distintas pero cada una de ellas aglutinaba unas peculiaridades que las hacian muy particulares.
Es verdad que, aunque de una manera muy somera, ya nos hemos referido en un capítulo anterior a la festividad del Carmen en el Puerto de la Cruz y al carácter festivo del embarque, es de recibo que el turno le corresponda ahora a La Villa y su romería. Debido a que en los últimos tiempos asistí mucho más como espectador pasivo que como fotógrafo, es por lo que la documentación gráfica no resulta esta vez tan exahustiva como en otras ocasiones pero aún así permanece el riguroso testimonio de la imagen que, como bien sabeis, vale más que mil palabras.
Es de suponer que lo que el niño bebe de la bota es agua porque a los mayores se les nota enseguida que lo que beben, siempre que salga de una bota, es vino y, seguramente, del bueno.

jueves, 4 de septiembre de 2008

CARNAVAL. punto final


CONCHIBEL
Como supongo que sería muy tedioso alargar más este bloque dedicado exclusivamente al carnaval, quiero concluir con una representación de jóvenes y bellas señoritas portuenses. De una de ellas recuerdo su nombre, Conchibel (la de negro) no así de la otra. En todo caso, su simpatía y predisposición a colaborar con la fiesta merece también su justa recompensa: que su juventud y belleza perduren para siempre aquí inmortalizadas.

Aunque he olvidado su nombre si creo recordar que se trasladó a vivir a Madrid.

CARNAVAL. continuación...


Mientras LOLO se disfrazaba y el Grillo y Pepe permanecían atareados en la preparación de la comida, yo tomaba esta curiosa insatantánea del resto de invitados. En ella podemos reconocer a CHICHA, amiga del Grillo, y propietaria de una tiendecita en la calle del Castillo donde, entre otras cosas, vendía piedras volcánicas que le proporcionaba su amigo. También aparece Rafa, un documentado Disc-Jokey de una de las discotecas más populares del Puerto. Carmen, mi compañera, sentada sobre la mesa, junto al botijo. Al fondo, NINO, propietario entonces de una de las BOUTIQUES de mayor aceptación y prestigio en Santa Cruz. De la pareja del fondo, aunque la conocia, nunca supe sus verdaderos nombres.
Con respecto de LOLO me gustaría dedicarle una exclusiva fotográfica a su memoria. Merece un capítulo aparte. De ello hablaremos algo más adelante cuando recopile todo el material fotográfico dedicado a su persona.
Por el momento solo publicaré una foto en relación con el carnaval. No fue tomada durante las fiestas del Puerto sino en el Sauzal, en casa de unos amigos comunes, donde celebrábamos una comida y en la que LOLO, a los postres, nos dió una lección magistral sobre el noble arte de como improvisar un disfraz practicamente de la nada. Los amigos en cuestión eran El Grillo, geólogo vulcanólogo y Pepe Ozores Souto, dedicado por entonces al diseño y proyección de jardines.
Fue LOLO una persona excepcional para la época en que le tocó vivir. Amigo de sus amigos o, lo que es mejor, sin enemigos. Extraordinario en su concepción de la vida y sin embargo muy feliz de su condición. Lamenté muchísimo su pérdida.

CARNAVAL. continuación...

Estoy seguro que este joven del Puerto no será reconocido por nadie que no sea él mismo. Sin embargo, es de los pocos disfrazados que yo si puedo reconocer y su identidad estoy dispuesto a desvelar ahora mismo con su consentimiento previo.
Se trata de Jorge Bittar, cuyo padre, de origen libanés, poseía una tienda de tejidos en el Puerto de la Cruz, aunque ahora no recuerdo dónde.
Como muchos otros jóvenes, también practicó el fútbol y yo con él pero, al mismo tiempo, también supo divertirse durante los dias de carnaval en su más que dilatada juventud.

CARNAVAL. continuación...

Rememorando un decimonónico pasado que ya no habría de volver, muchas familias imitaban, durante el transcurso del carnaval, el estilo de vida que caracterizaron las clásicas costumbres de sus bisabuelos. NOBLEZA OBLIGA.
He aquí una muestra de tal aseveración.

CARNAVAL. continuación...

Tampoco yo dudaba, cuando el trabajo de Free-lance me lo permitía, en formar parte de la vorágine eclosionista del Carnaval.
No me parece del todo acertado hablar siempre solamente de los demás, sin inmiscuirme en la fiesta cuando de divertirse se trata.
Muchos apenas sí me reconocereis pero este es el aspecto que yo ofrecía durante los últimos carnavales que disfruté en el Puerto de la Cruz.
La foto en cuestión está tomada por el reconocido Ortega, fotógrafo ambulante muy popular en los ambientes nocturnos de la ciudad y con quién me unía una sincera y leal amistad.
Bastante mayor que yo y solitario empedernido.
En cierta ocasión me invitó a visitar su cuarto oscuro donde él mismo revelaba sus películas en blanco y negro.
Su vivienda, una habitación alquilada no muy grande, era en si misma su laboratorio. Allí incluso dormía. En una pequeña cama habilitada que cuando convenía hacía también las funciones de sofá para sí mismo, pues apenas recibía visitas de nadie.

CARNAVAL. continuación...

También los locales cerrados se sumaban a la celebración del Carnaval promoviendo, en su interior, concursos de disfraces entre los asistentes.
Me refiero a lugares como discotecas, clubs, hoteles, entidades culturales, etc. etc.
He aquí una bella joven, Carmen, participante y ganadora en uno de estos concursos organizados durante el ambiente carnavalero en una discoteca del Puerto de la Cruz.

CARNAVAL. continuación...

¿Quién juraría que esta noble dama no lleva en su interior un alma de autentico caballero?. Lo que sí yo juraría es que el actor de la fotografía es del todo consecuente con el personaje que ha decidido representar y que pone en tela de juicio la autenticidad o no de su propia condición.
¿Acaso no son representativos estos retratos del perfil psicológico de los personajes?.

CARNAVAL. continuación...

En la presente fotografía, un reducido grupo de un colectivo gay pone en escena y parodia una composición de la clásica familia acomodada de finales del sglo XIX. En ella está representada la figura de un poderoso industrial de entonces en compañía de su legítima esposa y de su amante, además del hijo habido de su relación sexual con esta última (según confesión de los protagonistas a este fotógrafo) y no de su conyuge oficial.
En más de una ocasión, el Carnaval también ha sido utilizado como plataforma de manifestación espontánea de reivindicación homosexual. En algunos casos una reivindicación real y en otros algo más afectada.
Afectada por cuanto uno no sabe nunca si lo que está presenciando en aquel momento es una auténtica reivindicación, propiamente dicha, por sus derechos castrados o, simplemente, si se trata solo de una vulgar recriminación a la libertad ejercida por este controvertido colectivo homosexual.

En cualquier caso, muchos no reivindican absolutamente nada. Solo dan rienda suelta a su auténtica condición sin tomar en consideración el haber hecho trizas el "armario" de su cobijo para lograr conseguirlo, aunque solo fuera por una semana de desenfreno y sexo.

CARNAVAL. continuación...

El Carnaval, por lo menos en Tenerife, se manifesta, en ocasiones, como una prolongación de la propia vida familiar llevada, en tono muy jocoso, al exterior, a la calle.

Durante la celebración abunda el tema del matrimonio, por ejemplo, y éste presenta varias vertientes en su desarrollo. Por un lado, la representación del matrimonio ideal, indisoluble, sin problemas, sin conflictos aparentes. Su antagonista, el desgraciado, el insoportable. Otro modelo es el matrimonio cuya infidelidad llega a cotas de auténtico esperpento. Por cierto, a propósito de la infidelidad, acude ahora a mi mente un "chiste" que por aquella época, y aún ahora, no deja de tener su gracia:

Un matrimonio se era tan, tan infiel, que un día estando acostados juntos, alguien toca a la puerta de la habitación y el marido exclama: ¡Ostras!, mi mujer. Y su propia mujer se escondió debajo de la cama.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

CARNAVAL. continuación...

Algo debió ocurrir fuera de plano para que el numeroso público que seguía el cortejo lúdico mostrara en sus rostros esas expresiones de franco júbilo.

CARNAVAL. continuación...

Francamente. No consigo descubrir cuales eran las claves del abanderado y sus compinches. En cualquier caso y a juzgar por la divertida expresión de júbilo por parte del público allí congregado, pudiera tratarse más bién, de una representación cómica relacionada con algún tipo de acontecimiento en conexión con la política llevada a cabo entonces por el el Exmo. Ayuntamiento de la ciudad.

Oportunidad a la PAZ

Tanto mi colaborador Antonio Dorta como yo ya no sabemos a quién acudir para poner a disposición de algún estamento público y de forma desinteresada, desde luego, todo este material gráfico que retrata de manera analógica y especial un periodo crucial de la vida y costumbres del Puerto de la Cruz, amén de una galería de retratos de personajes hasta entonces únicos y característicos, auténticos representantes del quehacer cotidiano de esa ciudad turística.
Por lo que a mí respecta ya me siento muy alagado en recibir felicitaciones por parte de muchos familiares de los portuenses aquí retratados. Algunos de ellos desgraciadamente ya fallecidos y otros, posiblemente a punto de su jubilación laboral. En cualquier caso ellos fueron los auténticos protagonistas populares que, a su manera, alegraron aquel periodo oscurecido aún por los coletazos del régimen en las postrimerías del franquismo que tanto nos toco padecer.
La foto que ilustra esta entrada no trata de una alegoría sobre la PAZ. Fue solo un intento vano de reinvidicar, en época de la guerra del Vietnam, más que una paz duradera, sí el final de una contienda que agitó de manera especial las conciencias de la mayoría de jóvenes del mundo, en especial las de los artistas en general y sobre todo las de los músicos en particular.

CARNAVAL. continuación.......

La policia nacional ha cambiado de uniforme a lo largo de los últimos treinta años en varias ocasiones; por lo menos, que yo recuerde, en tres.

Este que se aprecia en la fotografía era el uniforme que le daba nombre a la policia nacional de entonces: LOS GRISES. Obviamente era de color gris. Luego vendría el marrón y por último azul, creo recordar.

Casi toda mi generación, en alguna ocasión, tuvo que correr delante de "los grises" pero eso ya pertenece al desafortunado pasado. Al "gris" de la fotografía no le queda otro remedio que sonreirse y, mientras continuara así, reprimiría su actitud violenta que era lo que, en el fondo, todos deseábamos en aquel momento, máxime si estábamos en época de Carnaval.

CARNAVAL

Si existe una fiesta grande por excelencia esa no es otra que la de Carnaval. Y resulta así de grande porque el pueblo la exige. Y cuando el pueblo la exige poca cosa pueden hacer las autoridades para evitar que se produzca. Ni siquiera cambiándole el nombre como ocurriera antaño intentando el estado, en perfecta connivencia con la iglesia o viceversa que TANTO MONTA, MONTA TANTO......, rebautizarla con aquel eufemismo de FIESTAS DE INVIERNO.

Sin restarle importancia a los celebrados en Santa Cruz, los Carnavales del Puerto competían con los de la capital con una dignísima calidad lúdica por todos aceptada.

Al no coincidir ámbos en las mismas fechas había ocasión para disfrutar de los dos indistintamente. Bien porque los portuenses se desplazaban a Santa Cruz cuando aquellos o bien los santacruceos se venían hasta el Puerto cuando estos. Con este trasiego carnavalero el número de participantes aumentaba sobremanera en cada una de las dos ciudades lo que garantizaba la algarabia, el jolgorio y todo lo que conlleva la tradición pagana de la fiesta.

He querido empezar este lote ilustrando el primer comentario con una foto que refleja muy bien un rito lejano traido desde Cuba hasta Canarias y que se conoce bajo el nombre de "matar la culebra". Este rito, en el Puerto de la Cruz, está generalmente reservado al disfrute de los niños, tal y como muestra la fotografía.

En los muchos carnavales vividos por mí en Santa Cruz nunca advertí que se produjera este fenómeno ritual por lo que me inclino a pensar que solo es exclusivo del Puerto de la Cruz y sus niños.

Existe un librito que habla de este rito tradicional. En este momento no estoy en condiciones de ofrecer más datos, tales como el autor o la editorial pero prometo que, en breve, aportaré la referencia completa.



martes, 2 de septiembre de 2008

PERSONAJES POPULARES (final)

Para finalizar con tanta desgracia ajena, el optimismo y la resignación que denota el personaje dota a la imagen de mucho más dramatismo del que a priori parece, al presentar su rostro esa expresión de optimismo que nadie espera de él.
De su cruel fatalidad lo único que ha conseguido es convertirla en su "modus vivendi".
De todas maneras, estas también son imágenes de aquel Puerto de la Cruz boyante, rico, cosmopolita pero que además padecía de un sustrato social de pobreza, miseria y desgracia para lo que nunca pudo, o no supo, encontrar soluciones que lo erradicaran del todo.

PERSONAJES POPULARES

Uno de los casos más patéticos con los que me he encontrado, y que sin embargo no eludí fotografiar pese a la intensa carga dramática que presentaba el motivo, es el de un indigente que se veía en la obligación de mendigar mostrando como reclamo los dos muñones de sus manos amputadas.

En mi opinión, su aparente resignación aún le confería una mayor crudeza a la siniestra escena.

Aún así, mi instinto fotográfico supo prevalecer y sobreponerse por encima de cualquier consideración de tipo ético, incluso estético.

domingo, 31 de agosto de 2008

PERSONAJES POPULARES

¿Quién de mi generación y que haya vivido en el Puerto de la Cruz no conoció a JULITO?.
Ha pasado mucho tiempo pero siempre habrá un hueco en mi memoria dedicado a un ser tan entrañable y simpático.
Julio padecía síndrome de Down pero, en mi opinión, muy poco acusado. Esto le permitía ser totalmente sociable y desenvolverse solo sin ningún tipo de problemas. La gente que le conocía le trataba, en general, con muchísimo cariño porque, de por sí, Julio se hacía querer.
Esta sociabilidad suya le confería una popularidad que le persiguió toda su vida o por lo menos hasta que yo dejé de vivir en el Puerto.
No me imagino que habrá sido de él. Espero que haya envejecido con la misma dignidad con la que vivió.

PERSONAJES POPULARES

Probablemente fuera alcohólico. Como algunos otros aparecia por el Puerto de la Cruz al amparo de toda la parafernalia que rodea siempre a cualquier festejo popular. Le tomé algunas fotos en otras tantas apariciones esporádicas en las que coincidí con él. Coincidir con alguien en concreto y en el Puerto no ofrecía entonces ninguna dificultad pues los itinerarios que practicábamos la mayoría siempre eran aproximadamente los mismos .
De modo que, si me cansaba de andar, solo tenía que detenerme y esperar porque todo el mundo terminaría pasando por delante del objetivo de mi cámara siempre preparada.

PERSONAJES POPULARES

Este joven era hijo de Desiderio el relojero. Su habilidad, a pesar de no poseer reloj, era dar la hora exacta cuando alguien se la preguntaba.
Era una chico muy solitario y probablemente con algún problema psíquico de cierta importancia.
Al parecer, el estado carecía de los recursos suficientes para escolarizar y paliar en lo posible el terrible abandono que sufrían la mayoría de estos enfermos psíquicos.
La foto está tomada muy cerca del muelle. En una pared del edificio que hace esquina existía una hornacina que guardaba una diminuta imagen de la Virgen del Carmen. Bajo su protección encontré ese día al hijo de Desiderio.

PERSONAJES POPULARES

Francamente, me resultaba muy doloroso comprobar como una señora de esta edad tenía entonces que mendigar para subsistir. Lo más probable es que no existiera ninguna concejalia de Asuntos Sociales que paliara las necesidades de estos indigentes aunque, con toda seguridad, fuera una necesitada venida de algún pueblo de los alrededores con muchos menos recursos que el del Puerto de la Cruz.
Se le podía ver habitualmente mendigando caridad en la calle Quintana donde le había tomado algunas fotos a cambio de unas monedas que tranquilizaran mi conciencia.

PERSONAJES POPULARES

Solo se que se llama Pepito y vivía, según creo, en la calle de Mequinez. En muchas ocasiones, sobre todo los dias de grandes fiestas, solía hacer de aparca-coches.
Posiblemente, el sombrero que luce Lázaro en la foto anterior fue adquirido en este puesto de venta ante el que se encuentra nuestro personaje de la foto.

PERSONAJES POPULARES

En torno a estas grandes manifestaciones sacro-festivas y al amparo del carácter lúdico de unas y religioso de otras se movían una serie de personajes que a la postre resultaban practicamente imprescindibles en cualquiera de los eventos mencionados anteriormente. Como muestra de ello presento algunos de los más característicos.
LÁZARO: hombre de gran envergadura y de extraño caracter . Solitario y, según creo, con algún desajuste de tipo psicológico. Supongo que por su gran corpulencia debió ser una persona dedicada a faenas propias de estibador. Yo le tomaba fotos con mucho respeto ante el temor de que se enojara por ello. Sin embargo, su presencia me resultaba verdaderamente entrañable.
No conozco nada sobre su vida lo cual me coloca en una situación de desventaja porque una simple fotografía no lo dice todo de un personaje, posiblemente, muy complejo

FIESTAS. GRAN PODER (Semana Santa)

Recuerdo que cuando estaba a punto de dejar de fotografiar, este encuadre llamó poderosamente mi atención.
Es estilo de la Sra. de cabello rubio no se correspondía con ese otro de recogimiento y recato que caracterizaba a las devotas canarias.
El porte, el collar, la mantilla y, sobre todo esa seguridad en si misma eran detalles más propios de la mujer peninsular, con experiencia en este tipo de acontecimientos religiosos, que de la mujer canaria. Probablemente fuera una señora de la comunidad andaluza donde la Semana Santa adquiere un relieve sin precedentes y que incluso se manifiesta en el estilo y la gracia de los propios participantes.
La señora que mira atentamente a la cámara me recuerda a alguien vinculada con algún tipo de función pedagógica pero que, después de tantos años, no puedo precisar. Quizá esta sensación sea solo producto de mi agitada imaginación
Con esta última fotografía doy por terminado este bloque de caracter religioso relativo a la devoción que despierta tanto la Virgen del Carmen como el Gran Poderde Dios en el Puerto de la Cruz.