Todo cuanto se hoy de música, concretamente de guitarra, se lo debo fundamentalmente al que fuera mi maestro MANUEL GUTIERREZ, profesor que sería más tarde del CONSERVATORIO DE MUSICA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE. A él le dedico esta pieza, grabada en precarias condiciones en un magnetofón de hace más de treinta y cinco años, poco después que abandonara los estudios musicales para marchar a Barcelona.
En esta capital donde resido desde hace mucho tiempo tuve que abrirme camino dando pequeños conciertos al aire libre, en los alrededores de la Catedral y en los pasillos del metro de Verdaguer. Tocaba entonces piezas de Joao Texeira, Villalobos, Tárrega, Albéniz, Leo Brower, etc., etc.
Eran otros tiempos; tan difíciles para mi familia como difíciles son hoy, también estos, para muchas familias españolas acuciadas por la CRISIS.
Suerte a todas ellas.




