P.D.
Procura que no te den "gato por liebre". Si el cerdo está aún vivo, solo tienes que mirarle a los ojos para comprobar si es o no japonés. ¡No lo olvides!
Contemplando esta fotografía con la tranquilidad que merece el recuerdo y desde la perspectiva que le otorga el tiempo, recapacito de nuevo sobre la conveniencia o no llevada a cabo por quienes hubieron de tomar una decisión tan drástica sobre la conversión de la costa de Martianez en el complejo urbanístico que dió como resultado las, para mí, cotrovertidas piscinas. No se yo si Cesar Manrique, desde esta misma perspectiva en el tiempo, hubiera aprobado un proyecto de estas características en detrimento de los numerosos bajíos por donde tantas veces transité a pleno sol porque en la noche, las móviles ánimas iluminadas, suspendidas en la oscuridad, solían deambular a su antojo sobre las rocas, provocando el pánico entre los que como yo, recien llegados, carecíamos totalmente de aquella otra cultura de costas que después de aprendida nos haría saber que tales fantasmas no eran otros sino los experimentados pulpeadores que, amparados en la oscuridad, en una mano la antorcha y armados de su potera en la otra, hacíanse con un riquísimo botín de tiernos cefalópodos que en los días posteriores serían presumiblemente consumidos por los paladares más genuinos del Puerto de la Cruz, incluido el mio.
Si he de ser franco, nunca supe su verdadero nombre aunque su popularidad estaba fuera de toda duda.
Los cambios de estaciones en Gerona, donde vivo, se suceden regularmente coincidiendo, como es natural, con el movimiento de traslación de la Tierra. Aquí he contrapuesto dos fotografías tomadas desde el mismo ángulo pero en distintas estaciónes del año que dan testimonio elocuente de lo extremado de las temperaturas en esta zona próxima a la Costa Brava. La foto inferior corresponde a las últimas nevadas caidas esta misma semana en cotas tan bajas del territorio catalán."Lo que el viento se llevó" fue una película que jamás pude acabar de ver. El motivo exacto de tal coincidencia ni siquiera me lo planteo. Seguramente no me parecía tan imprescindible como lo era llegar hasta final de El Quijote, por ejemplo. Lo cierto es que por una razón u otra no conseguí jamás ver el final aunque en honor a la verdad debo decir que me lo habrán contado mil y una veces.
Como ya intuís, algo parecido también me ocurrió de joven con el famoso libro de D. Miguel de Cervantes hasta que, ya de mayor, tomé la sabia decisión de aventurarme hasta la última página pero con "Lo que el viento se llevó", nunca pude, de verdad.
Pero hoy día, con la crisis que todos estamos padeciendo, resultaría casi imposible que un juramento como el emitido en la película por aquella Scarlette O'Hara con la melena al viento se hiciera realidad, ¿Recordais el Juramento?:
"Juro que jamás volveré a pasar hambre" o algo así.
Dadas las circunstancias, he llegado a pensar si no convendría bautizar a esta crisis como "LO QUE EL VIENTO NO SE LLEVÓ" en alusión al hambre que habremos de soportar todos a partir de ahora
¡ATENCIÓN, por favor!.
No se por qué razón tengo el CORREO desconfigurado y no puedo enviar mensajes aunque sí recibirlos. Ruego disculpen las molestias que les ocasiono con la avería. Si alguno cree que me niego a contestarle, se encuentra en un lamentable error.
GRACIAS POR VUESTRA PACICENCIA.
Con la entrada del año nuevo, las temperaturas en Cataluña descendieron del tal modo, que hemos tenido que recurrir a lo más abrigado de nuestra ropa de invierno para mitigar el frio reinante.En estos casos, las familias aprovechan la excepcionalidad ambiental para fotografiarse con un atuendo que en contadas ocasiones nos permitimos lucir. Tal es el caso
¿Que puedo decir de mi querido amigo Luis que no sea todo agradecimiento y parabienes hacia su persona por su desinteresada amistad, por nuestra mutua y larga convivencia en Barcelona, por su tolerancia, por su capacidad de trabajo, por nuestras noches en Zeleste, por los paseos en las Golondrinas (donde está tomada la foto), por su presencia en la Bodega de "El Carlos", por los actos en el Instituto del Teatro y las tertulias con sus actores y bailarines, por las comidas en el Retaurante Sopeta Uno , por los encuentros con su su primo Pepe Rodríguez (médico en el Hospital de S. Pablo) y por muchísimas otras actitudes suyas siempre positivas y optimistas, tanto en Canarias como en la Ciudad Condal.