RETRODEZCAN

Este imperativo es del todo incorrecto pero me resulta más contundente que el original RETROCEDAN. Por lo tanto, si la Real Academia de la Lengua Española me lo permite, desde hoy en adelante haré uso exclusivo de él.
Con RETRODEZCAN pretendo dar a conocer parte de mi obra pictórica, escultórica, fotográfica y, en menor proporción, literaria y, a la vez, mantener una corriente de opinión sobre los acontecimientos de naturaleza artística de hoy día.
Espero que tomeis la sabia decisión de manteneros a una distancia prudencial de mis opiniones aquí vertidas que no siempre tienen por que ser del agrado de la mayoría; ¿o, sí?

domingo, 5 de diciembre de 2010

TROMBÓN DE VARA

La Banda Municipal de la Villa de la Orotava se merece también por mi parte este modesto homenaje en la figura de este excelente trombonista que fue víctima de mi indiscreto objetivo.

Que sirva su presencia para saludar a toda una generación de músicos que llenaron las calles de la isla de alegres melodias.

De paso, un abrazo para un gran melómano: BRUNO.

Desde Cataluña, con cariño, Zoilo

sábado, 4 de diciembre de 2010

PAISANAJE

A lo largo de todo el siglo XV, y en especial durante el Renacimiento, los artistas trabajaban mucho sobre las connotaciones que en la personalidad de los retratados arrojaban los llamados "afectos". Es decir, los gestos, las muecas, los detalles físicos del rostro; en definitiva, las expresiones.

Aquí reproduzco algunas fotografías que muestran algunos "afectos" a los que hacian alusión los renacentistas y que, desde mi punto de vista intuyen también el carácter.

Pero voy mucho mas lejos; me explico: todos ellos son canarios y sus rostros representan la esencia de la tierra que me vió nacer; en unos mas que en otros pero, en cualquier caso, lo  que siempre me ha interesado de mi lugar de origen no es precisamente su paisaje sino sus gentes, su paisanaje. En este sentido puedo afirmar que el paisaje de Tenerife, vistas este puñado de antiguas fotografías, resulta maravilloso. Aún lo sería más si  tan bello paisaje fuera  acompañado de todo lo que yo espero de mis paisanos en materia espiritual, humanística y no sólo de todo aquello que determina lo físico, lo material.

Por eso me gustaría estudiar a fondo los "afectos" de esos otros canarios que dirigen la política isleña  de nuestro tiempo y hacerme una perfecta idea de su auténtica personalidad, de su verdadero carácter, para luego establecer si tienen derecho o no a salir en la foto o si creen pertenecer a ese otro paisaje que tanto me interesa y que  para mí representa la verdadera idiosincracia y personalidad del paisanaje tinerfeño.


El padre de la niña: MI GRAN AMIGO



Al reencontrarme de nuevo frente a la foto de esta interesante niña no pude por menos que acordarme de su extraordinario padre. Nadie diría que hayan pasado ya unos treinta y cinco años desde que la fotografiara por única vez aunque por encargo de su progenitor en los alrededores de la que fuera, por un tiempo, mi casa de la Orotava.

Mantenía con su padre una exelente amistad que no se traducía, precisamente, en hacer gala pública de ella si bién la mayoría de sus amigos se jactaban muy mucho de airear la propia.

Quizás todos ustedes se estén preguntando a quién me puedo estar refiriendo con tanto misterio pero prefiero no desvelarlo hasta el final, de modo que no les quedará más remedio que leer toda la crónica o bien saltarse todos estos párrafos y aterrizar directamente en la última linea si desean saber de quién se trata.

Sólo puedo decir que su finísimo humor nos resultaba extraordinario y consecuencia de ello fueron las interminables veladas que mantuvimos en compañía de unos pocos y donde acudíamos a no tomarnos la vida en serio. Muy a menudo y para guardar ciertas apariencias no tuvimos más remedio que  sí tomarnos la vida bastante en serio si queríamos subsistir con cierta dignidad en el seno de una sociedad tan politicamente conservadora  como aquella de los años setenta pero tales reuniones clandestinas sirvieron siempre para  minimizar  ciertas prohibiciones  relacionadas con la  muy ansiada libertad de expresión tan reprimida entonces para terminar la velada satisfechos, opinando  de todos y sobre todo. ¡¡Y como nos reíamos!!.

Como músico tuve que sufrir varias veces las censuras hechas a los textos de algunas canciones por algún que otro director de hotel del Puerto de la Cruz donde habíamos sido contratados como artistas. ¿Os parece mentira?, pues no. Concretamente, una vez en el Hotel Las Vegas.


Cierta noche, el padre de la niña se ofrecio a llevarnos a mi mujer y a mi en su aparatoso y divertido CADILLAC. En una cuesta que conducía hasta un lugar conocido como LA PLAYITA, junto a la que se encontraba nuestra casa, aquel gran vehículo americano se detuvo inesperadamente; se había quedado sin gasolina. Mientras Carmen y yo aguardábamos cómodamente sentados, nuestro anfitrión tuvo que ir,  y volver caminando, hasta la gasolinera de Las Arenas de donde regresó al cabo de una hora con una garrafa de cinco litros de combustible.

Me refiero a JOSÉ CARLOS, "El pintor".