RETRODEZCAN

Este imperativo es del todo incorrecto pero me resulta más contundente que el original RETROCEDAN. Por lo tanto, si la Real Academia de la Lengua Española me lo permite, desde hoy en adelante haré uso exclusivo de él.
Con RETRODEZCAN pretendo dar a conocer parte de mi obra pictórica, escultórica, fotográfica y, en menor proporción, literaria y, a la vez, mantener una corriente de opinión sobre los acontecimientos de naturaleza artística de hoy día.
Espero que tomeis la sabia decisión de manteneros a una distancia prudencial de mis opiniones aquí vertidas que no siempre tienen por que ser del agrado de la mayoría; ¿o, sí?

sábado, 29 de octubre de 2011

LA VOCAL SECUESTRADA


Uno de los próximos trabajos artísticos que estoy preparando tiene mucho que ver con el dificil ejercicio de escribir. En el quiero dejar patente que nuestras limitaciones sintácticas no serían tantas aunque  nos atreviéramos a escribir con sólo cuatro de las vocales. En el texto que sigue a continuación me dirijo al profesor de pintura después de haber secuestrado la vocal "A" en cuyo texto no aparece. A pesar de todo creo que he conseguido hacerme entender.

RECLUSIÓN MENOR DE UNO DE LOS CINCOS SIGNOS

No creo mentir si confieso que por el simple hecho de prescindir de uno de los signos que nos permite escribir con pertinente corrección y distingue nuestro modo de expresión, no por ello  se nos ofrece el menor riesgo de no poder  entendernos  con fluidez   pero, del mismo modo, sí que nos sentimos dispuestos en tener que elegir entre un sinfín de sinónimos que desde siempre perviven, por suerte, en el seno de nuestro rico léxico, hecho que nos permite, suficientemente, entendernos con rigor y precisión de relojero y seguir siendo muy exigentes con nosotros mismos.
El ejercicio que presento hoy, reúne estos sencillos requisitos: uno de entre los cinco  signos con que se distingue nuestro léxico común es recluido en perpetuo secuestro en el interior de un diminuto recinto y sin intención de poder resolver todos los conflictos en los que se ven envueltos  los distintos elementos de este discurso sin que ello me obligue y me exprese peor de lo que tengo por costumbre.
Espero y deseo que todo el que se encuentre sorprendido,  tome un mínimo interés en un proyecto que incluye como modelo de ejercicio el simple hecho de poder escribir y que sugiero como ejemplo de otro de los muchos fenómenos estilísticos de los que nos sentimos firmes herederos todos los que tenemos un vivo interés por el compromiso ético y estético  del mundo que nos envuelve.

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