Por lo que me han contado, no suele ocurrir con frecuencia que uno
se lleve una grata sorpresa al conocer personalmente a aquellos con
quienes a través de Internet se ha mantenido una cordial relación
durante años sin ni siquiera vernos. No ha sido este mi caso. Tanto
Antonio Pedro Dorta como Bruno Alvarez me han desbordado con sus
respectivas personalidades y me han sorprendido gratamente con la
evocación que hemos hecho de algunas anécdotas vividas entre nosotros
en el seno de nuestros respectivos Blogs.
Dorta me parece una
persona íntegra que sufre profundamente los vaivenes políticos que se
desprenden de nuestros representantes corruptos. En ese sentido también
yo sufro en otras latitudes del mismo mal que él.
A Bruno lo
encontré encantador y ávido en conocer detalles sobre la generación a
la que pertenecemos y entre la que conservamos amigos comunes: tal es
el caso de Luis Espinosa, Santacreu, Pepe Martín y otros muchos.
Para ilustrar este modesto comentario y como homenaje a cada uno de ellos me valdré de algunas fotografías tomadas en mi reciente visita a la isla






















