RETRODEZCAN

Este imperativo es del todo incorrecto pero me resulta más contundente que el original RETROCEDAN. Por lo tanto, si la Real Academia de la Lengua Española me lo permite, desde hoy en adelante haré uso exclusivo de él.
Con RETRODEZCAN pretendo dar a conocer parte de mi obra pictórica, escultórica, fotográfica y, en menor proporción, literaria y, a la vez, mantener una corriente de opinión sobre los acontecimientos de naturaleza artística de hoy día.
Espero que tomeis la sabia decisión de manteneros a una distancia prudencial de mis opiniones aquí vertidas que no siempre tienen por que ser del agrado de la mayoría; ¿o, sí?

sábado, 3 de enero de 2009

JULIAN, pintor y el "NIÑO LLORANDO"

Julian, madrileño como José Carlos y gran amigo de este, también era pintor. Cultivaba el retrato al óleo primorosamente. Gran amante de la música y, en especial, del flamenco en cuya comunidad no solo era siempre bien recibido sino, además, aceptado.
Vivió en distintos sitios del Puerto pero, en cualquier caso, siempre en su casa había un espacio destinado a estudio y donde además de a los modelos, recibía a la totalidad de sus amigos, que eran muchos y distintos.
Por no extenderme demasiado, también apuntaré que Julián, junto a José Carlos y en mi compañía, fue protagonista de esa media docena de celebradas e inolvidables anécdotas de las que ya he hecho referencia en distintas ocasiones.
Julián poseía una personalidad tan inquietante que en ocasiones rayaba el desconcierto. Posiblemente ello se debía a una extraña habilidad que hasta entonces yo no había descubierto todavía y que jamás llegaría a descubrir si un buen día no me hubiera confesado la gran capacidad de poder hipnótico que era capaz de desarrollar.
En cierta ocasión en que nos encontrábamos reunidos en el estudio habilitado de su nuevo domicilio algunos músicos y otros tantos bailarines de flamenco, a Julian se le ocurrió la peregrina idea de demostrar su precisa y turbable habilidad y con el consentimiento previo del bailarín que se ofreció voluntario al ensayo consiguió dejar a este tan profundamente dormido que, antes de que se consumiera el minuto que el resto de los allí presentes habíamos puesto como condición previa a la sesión de hipnosis, ya había caido al suelo desde el sofá donde anteriormente había estado comodamente sentado. Naturalmente, cuando volvió en sí ni creyó ni se acordaba siquiera de lo que le había sucedido lo que despertó la hilaridad de todos los allí presentes.

Por último, recordar que, en el pequeño jardin que rodeaba la ermita de San Telmo, un intermediario vendedor de cuadros llamado Jesús, de origen gallego, solía exponer siempre, entre todos los demás, el retrato hiperrealista de un niño llorando y sobre cuyas mejillas resbalaban dos perfectas y cristalinas lágrimas de amargura. Ese "niño llorando" se convertiría, comercialmente hablando, en la obra cumbre de Julián y el cuadro, que además llegó a ser muy popular, conseguió también ser el que mejor y más rapidamente de todos se vendía por lo que no resultaba nada extraño escuchar al intermediario implorar, más que exigir al pintor una vez vendido el último, su nuevo "niño llorando", pues era realmente lo que le daba para seguir viviendo.

JOSE CARLOS, su hija y mi muñeca

Me he enterado del grave accidente sufrido por José Carlos y del que, según me confirman, se recupera lentamente pero bién. Desde Barcelona le deseo un pronto y total restablecimiento.

La gran fantasía que en ocasiones derrochaba José Carlos era, para muchos, uno de los rasgos menos conocidos aunque característico de su rica y asentada personalidad que rara vez mostraba en público. Sin embargo, cuando se trataba de colaborar con otros amigos suyos en algún proyecto de tipo artístico no ponía ningún reparo en manifestarla y en ofrecerla espontáneamente acudiendo en nuestro auxilio como es el caso que nos ocupa, ocurrido durante una divertida sesión fotográfica, en un plató improvisado, que tenía como objetivo un reportaje infantil sobre su bellísima y simpática hija.



Fuimos, además, por entonces, protagonistas involuntarios de algunas curiosas y suculentas anécdotas, acontecidas durante aquellos años en los que mucha gente coincide en considerar como la "ÉPOCA DORADA" del Puerto de la Cruz y que, a pesar del largo tiempo trancurrido, a buen seguro, José Carlos no habrá olvidado del todo todavia por haber sido él uno de sus principales actores aunque gracias a su bien conocida discreción no dará, seguramente, lugar a que dichas anécdotas lleguen a alcanzar status de dominio público.

Es probable que a las nuevas generaciones no les diga nada el nombre de José Carlos pero este gran retratista, afincado a la sazón entre nosotros, contribuyó de manera eficaz a la proyección del nombre del Puerto de la Cruz más allá de nuestras estrechas fronteras utilizando como vehículo propio los numerosos retratos efectuados a otros tantos clientes y modelos que a menudo hubieron de guardar cola hasta obtener tamaño privilegio. Nadie mejor que él podría explicar en que consistió su peculiar manera de promocionar y promover actuaciones encaminadas a mantener ese espíritu tan elegante que, en su tiempo, caracterizó al Puerto.

Esa elegancia empezaba por él mismo y su entorno. Comodamente sentado en la terraza del Café de París, rodeado de cuanto precisa un buen retratista para ejercer su trabajo, incluído un intérprete, se entregaba por entero a su arte mientras en el interior del establecimiento otro no menos artísta, Leopoldo Ortí, aunque en distinta displina, nos deleitaba a lo largo de la noche con un interminable y "glamuroso" repertorio de conocidísimas y frescas melodias extraidas primorosamente del alma de su gran piano de cola hasta crear la magia, imposible de disociar, entre su propia maravillosa música y la no menos exquisita pintura de José Carlos.

Entre música, pintura, un excelente y profesional servicio que nos aprovisionaba, -como en las películas,- de algún que otro Dry Martini de tanto en tanto y confortablemente instalados, dejábamos pasar el tiempo bajo un cielo completamente estrellado mientras los neones de la Avenida de Colón parpadeaban colores sobre el océano majestuoso.

viernes, 2 de enero de 2009

EL "GRAN" PEPE REYES (La Orotava)

Debo ser de los pocos de mi generación cuya vida transcurre paralela y sin graves problemas a la evolución de la técnica de la informática porque desde que me he asomado a las ventanas de muchas pantallas de ordenador a través de mi Blog, de la galería Flickr, de Picasa, etc., solo los hijos de mis viejos amigos parecen ser los únicos en haber encontrado la forma de ponerse en contacto conmigo sin dificultad alguna.
Esta vez le ha tocado el turno a TANIA, hermana de Rocco e hija de mi buen amigo Pepe Reyes, quién me ha dejado un cariñoso mensaje en la galería de fotos de PICASA, donde, por cierto, hacía muchísimo tiempo que no entraba por haberle concedido mayor preferencia a FLICKR, su competencia.
Aparte de su innegable atractivo físico, lo que le granjeó gran cantidad de admiradoras en su juventud, Pepe conservó además, bajo mi punto de vista, una grandísima virtud que le hacía extremadamente humano a pesar de su gran envergadura: su INOCENCIA.
Desde aquí le doy las gracias a toda esa especie de "sobrinos" que me honran con sus visitas movidos seguramente por la curiosidad de pillar a sus padres "in fragantis" durante los años en los que ni siquiera la mayoría de ellos habían sido aún concebidos.
Pero estaros tranquilos porque vuestros padres, a los que fotografié en muchísimas ocasiones y en muy distintas actitudes, éstas nunca fueron susceptibles de haberles atribuído ningún hecho punible o delictivo del que tuvieran que haberse arrepentido y que hubiera podido manchar vuestra natural y santa inocencia.
Envío, pues, un cariñoso saludo a esa pléyade de "sobrinos" que en Flickr supieron ver en sus padres y familiares a mis auténticos amigos de juventud y en especial a Loli Pérez, Sarita-agua, Sara Torres, Tania y su hermano Rocco y a tantos otros que aún no se habrán puesto en contacto conmigo pero a los que espero de manera incondicional.

jueves, 1 de enero de 2009

EPITÁFIO


EPITÁFIO, originalmente cargada por zoilolobo.

Primer autorretrato del 2009 tomado en S. Feliu de Guixols la mañana del 1 de Enero de ese año.

Happy New Year


Happy New Year, originalmente cargada por zoilolobo.

Nos retiramos bién temprano y bién temprano nos despertamos. Luego de cumplir su cometido y de tragarnos las uvas, sombreritos y matasuegras fueron abandonados a su suerte bajo la cama para irnos a dormir plácidamente.
No hubo necesidad de braguitas rojas ni la ayuda de la Biagra para que todo lo demás aconteciera según lo previsto y según lo previsto pensamos abordar este nuevo año que hemos bautizado como el 2009.
Los perros, inquietos, ladraron a la mañana de un nuevo año rescatando de la penumbra los sombreritos y matasuegras abandonados la noche anterior hasta convertirlos luego en numerosos trocitos de cartón de distintos colores a base de certeras dentelladas.
¿Malos augurios?. No, en absoluto. El perro siempre será fiel a su propio instinto y gorritos y matasuegras cada año dispondrán de unas vidas efímeras cuyo principal objetivo no es otro que el de pertenecer a un surtido cotillón con el único propósito de intentar molestar al máximo a los demás y a los perros en particular.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

¡¡FELÍZ 2010!!. TO BE OR NOT TO BE


El tiempo es inexorable. Los humanos hemos tenido siempre la debilidad de querer medir el tiempo para ajustarlo lo más exactamente posible a la medida de nuestras fatuas necesidades sin darnos apenas cuenta que, en definitiva, lo que en realidad estamos haciendo es medir nuestra propia y escasa existencia: TO BE OR NOT TO BE.
El tiempo es además implacable. Los relojes, esas máquinas que miden la magnitud física del tiempo, podrán pararse pero no por ello lograrán también detenerlo .
El tiempo y el espacio son dos conceptos que se presumen infinitos. Sin embargo, cada año que pasa nos acercamos más a nuestro propio final sin que ello tenga que significar que el universo se acaba.
Lo más probable es que los años, contados por los humanos todavía con vida, seguirán sucediéndose hasta un número infinito que ningún ser vivo será capaz de poder predecir, precisamente por eso, por su infinitud.
Tendremos que agradecer que todos aquellos que hayamos salido indemnes de este último 2008 mantengamos aún la esperanza de poder volver a decir lo mismo el último día del 2009: ¡¡FELIZ 2010!!

Desde este mi humilde Blog quiero agradecer el interés tomado por todos aquellos que hicieron posible mi entusiasmo a lo largo de este año y a aquellos otros que, sin ni siquiera conocernos personalmente, han mantenido incondicionalmente su amistad, su lealtad y su desinteresada colaboración: Antonio Dorta, Salvador Garcia Llanos, Pepe Martín, Francisco Rodríguez, Iván López, Carmen Coello, Domingo Hernández, Bruno Juán, Juan Cruz, Pepe Rodríguez Espinosa, Loli Pérez, Miguel de León, etc., etc.

martes, 30 de diciembre de 2008

IN MEMORIAM (Jose Antonio PELAEZ ESTRELLA)


Jose Antonio PELAEZ, originalmente cargada por zoilolobo.

Yo llegué al Puerto sabiendo nadar lo justo. No quiero decir que me hubiera desplazado desde Santa Cruz a nado, no; es que apenas si sabía nadar cuando, recién llegado, conocí a José Antonio. Un año más tarde podía presumir de saber nadar decentemente gracias a lo que de él aprendí o, mejor dicho, a todo cuanto él me enseñó.
Cuando no en San Telmo, en las piscinas del Sr. Gilbert. En ambos lugares ejercía de lider de las aguas y era preferible, si se quería evitar una agustiosa "aguadura", aprender a nadar bién cuanto antes de la misma manera que lo hacía la mayoría.
Con cierto orgullo puedo hoy afirmar que TATO supo apiadarse del patito feo que yo significaba para un joven de su envergadura y experiencia en el mar.

Lamento tanto su fallecimiento como cualquiera de sus íntimos amigos y familiares. Me consuela, sin embargo, saber que aún conservo estas dos fotografías sobre su flamante motocicleta.

DESCANSE EN PAZ

Zoilo López, Barcelona, 30 de Diciembre de 2008

IN MEMORIAM (José Antº. Peláez Estrella)


Peláez, José Antonio, originalmente cargada por zoilolobo.

Falleció “Tato” Peláez

Tenía 60 años, era diabético.

José Antonio Peláez Estrella, popularmente conocido por “Tato” Peláez. Algunos, siguiendo a Gilberto Hernández Linares, “el Orejas”, le llamábamos “Búfalo”.

Era un buen tipo Peláez, un hombre noble, al que le apasionaban los coches y las motos. Jugó al fútbol en categorías de base y en aficionados y practicó judo. Durante muchos años trabajó en la empresa familiar, una de las primeras en el Puerto de la Cruz en el ramo de la alimentación.

También se aficionó al cine y era habitual que siguiera la cartelera para estar al tanto de los estrenos en Santa Cruz y La Orotava.

Era uno de los “fijos” en San Telmo, a donde llegaba en bañador al mediodía, para disfrutar de un par de horas, antes de volver a la sesión vespertina del trabajo. Allí enseñó a nadar a muchos jóvenes y también a lanzarse desde lugares altos. Peláez hacía las delicias de mucha gente, cuando subía a “La trinchera” o a “El camello” y hacia unos espectaculares saltos de ángel. También los practicó desde el risco de la ermita para caer cerca de “La cebada”.

Condujo uno de los “Austin Cooper 1000” que tan de moda estuvieron en la segunda mitad de los sesenta y primeros años de los setenta. Lo pintó de forma muy curiosa, muy deportiva, en dos o tres ocasiones.

También conducía un furgón que se accidentó en la carretera de Las Arenas en una madrugada de Viernes Santo. El y sus ocupantes se llevaron un susto de aúpa.

“Tato” Peláez formó parte de las reuniones nocturnas de la plaza del Charco, aquellas que en los setenta se prolongaban hasta el amanecer. En ocasiones, antes de irse, acompañaba a Gilberto Hernández y Alejo López hasta algún establecimiento de las localidades cercanas. Con ambos colaboró en el Festival Internacional de Aeronáutica que lleva el nombre de la ciudad.

Ya en los años setenta, seguidor habitual del C.D. Puerto Cruz, protagonizó otro leve accidente: grababan en super 8 un Puerto Cruz-Orotava en El Peñón desde una azotea próxima al campo. Peláez, que pesaba lo suyo, pisó una claraboya acristalada y milagrosamente apenas padeció un rasguño. Muy ufano, se levantó y dijo una frase para la historia:

-Yo, que he visto el partido a través del objetivo de la cámara…

Era generoso y desprendido con sus amigos. Superó las adversidades de la vida y aunque se alejó del Puerto por problemas de salud siempre estuvo atento a cualquier hecho que ocurriera.

Un buen tipo Peláez.

SALVADOR GARCIA LLANOS


José Carlos el pintor, el modelo y su esposa

Es de las pocas veces en que al parecer José Carlos no se fía de la valoración artística que del retrato hace la esposa del modelo.
Personalmente, el retrato me pareció genial pero el motivo de la foto es que absolutamente todos los personajes, incluido el del retrato, llevan gafas. Y la expresión del pintor, única.

JOSE CARLOS, pintor y retratista


jose carlos 72pp, originalmente cargada por zoilolobo.

Aquí podemos verle a bordo de su "Morgan" descapotable con el que, en numerosas ocasiones, se desplazaba hasta su peculiar "plató" en el Café de París donde por lo común ya le aguardaban sus clientes.
En otras ocasiones llegó a utilizar un precioso CADILLAC.