RETRODEZCAN

Este imperativo es del todo incorrecto pero me resulta más contundente que el original RETROCEDAN. Por lo tanto, si la Real Academia de la Lengua Española me lo permite, desde hoy en adelante haré uso exclusivo de él.
Con RETRODEZCAN pretendo dar a conocer parte de mi obra pictórica, escultórica, fotográfica y, en menor proporción, literaria y, a la vez, mantener una corriente de opinión sobre los acontecimientos de naturaleza artística de hoy día.
Espero que tomeis la sabia decisión de manteneros a una distancia prudencial de mis opiniones aquí vertidas que no siempre tienen por que ser del agrado de la mayoría; ¿o, sí?

martes, 13 de marzo de 2018

GABRIEL CRUZ, descanse en paz


A tan corta edad, Gabriel fue desgraciadamente atrapado por la dura realidad circundante de la que no pudo escapar con vida. Atrapado por la hostilidad de un paisaje inhóspito, horadado de pozos, minas, aljibes, donde apenas crecen árboles a los que poder trepar, sólo matorral y monte bajo. Atrapado en la realidad de unos padres separados con los que tenía que compartir su tiempo y espacio una vez por semana. Atrapado por su propia suspicacia respecto de las malvadas intenciones de su supuesta asesina, la nueva pareja de su padre y de la que Gabriel no quería saber nada porque su infantil aunque certera intuición le estaba señalando el inminente peligro que corría desde que aquella mujer dominicana entrara de lleno en la vida de su propio padre.


¿Qué clase de inconvenientes insalvables encontraría su madrastra en la persona del niño Gabriel para justificarse a sí misma y llegar hasta el extremo de hacerlo desaparecer para siempre de su entorno familiar en favor de sus propios intereses?

La inocencia no siempre conmueve al asesino y así debió ocurrir en este lamentable caso. Una mujer probablemente tan ambiciosa como para proporcionar en su día una más que difusa coartada que le permitiera salir indemne de culpa por la muerte acaecida hace ya unos veinte años de su hija mayor de cuatro años, al precipitarse inexplicablemente desde un séptimo piso al patio interior del edificio donde vivía. Dijéramos que una madre sospechosa aunque con experiencia más que probada en la comisión de este tipo de delitos.

Al igual que le ocurriera al propio Gabriel, también la asesina se ha visto igualmente atrapada por el mismo paisaje, por la misma presión ambiental y mediática pero, sobre todo, por su desmedida ambición de la que por el momento aún sabemos muy poco pero cuyo enorme peso pudo muy bien precipitar los acontecimientos que darían lugar a su detención poco después de tratar de cambiar de sitio el cuerpo ya sin vida del pequeño Gabriel.

La muerte de Gabriel se me antoja totalmente gratuita, sin sentido. Se trata de la muerte de un inocente, incapaz de hacer daño a nadie como no fuera el derecho de un menor a temer por las ambiguas intenciones, que para su conocimiento, intuía en el proceder de su supuesta asesina y de las que, desgraciadamente, no pudo librarse pese a jugar con la ventaja que le suponía su especial infantil suspicacia.

Ha sido tan fácil y tan dramático como matar a un pez en su pecera o a un ruiseñor en su jaula.

domingo, 11 de marzo de 2018

8 DE MARZO ....y el día después

El pasado 8 de Marzo, día de la mujer trabajadora, Lázaro se sentía incapacitado para intentar planchar. El fuerte dolor de lumbago además de la quemadura sufrida en la muñeca con aceite hirviendo mientras, en la cocina y en ausencia de su mujer, trataba de freír un huevo, se lo impedían por completo. Luego de desayunar y de aplicarse pomada en el antebrazo en previsión a una posible infección además de tomarse un ibuprofeno para calmar el intenso dolor que sufría en los riñones, corrió a buscar refugio en el confortable sofá donde permanecería tumbado frente al televisor hasta la llegada de su mujer, disfrutando del partido de fútbol entre el LAZIO y el DINAMO de Kief correspondiente a la final de Europa League que se jugaba ese día y que terminaría en empate.

Bien entrada la noche llegó su mujer de la manifestación y en cuanto le vio en aquel estado tan lamentable se precipitó hasta la cocina a prepararle un caldito caliente y reparador. Mientras le administraba el consomé a cucharadas, Lázaro le confesó casi llorando que el LAZIO había perdido la final. No pienses en eso ahora, cariño, -le aconsejó su mujer-, y descansa tranquilamente hasta mañana; ya verás cómo te pondrás bien.

Al día siguiente, bien temprano, su mujer fue la primera en ordenarle de manera tajante: ¡LÁZARO, levántate y anda!

viernes, 9 de marzo de 2018

SIEMPRE EL CORUJO


Para Paquito, cualquier excusa parecía válida para, al declinar la tarde, desprenderse de sus amigos de juegos y sin que éstos siquiera lo advirtieran, correr a refugiarse bajo el alpende de la tienda de D. Nicolás, -a esa hora ya cerrada al público-, desde donde podía sin ninguna dificultad divisar perfectamente, al filo del atardecer, el monturrio tras el cual se extendía el estercolero. Según sus referencias, cuando el sol se escondía más allá del barranco y la fría luz de la luna tomaba el relevo acariciando las estribaciones del barrio dónde ya no llegaba la luz eléctrica, entre el monturrio y el estercolero, según había oído decir, solía hacer su aparición el CORUJO. Ningún niño del barrio hasta entonces lo había visto pero él siempre quiso ser el primero en descubrirlo.

Se comentaba incluso que la supuesta joroba que le adjudicaban a su figura los vecinos del barrio no era tal sino un saco a la espalda conteniendo el niño raptado esa noche y trasladado furtivamente hasta su guarida que, según algunos,  se encontraba mucho más allá del estercolero al que solía acudir con frecuencia para saciar el hambre a falta de niños que poder llevarse a la boca.

Paquito, como el resto de sus amiguitos del barrio, sabía que incluso en verano, cuando los días se alargaban, era menester, -so pena de ser víctima del temido e insaciable CORUJO-, no alejarse nunca hasta más allá del monturrio y retirarse a casa bien temprano, cenar e irse seguidamente a la cama, sobre cuya cabecera la siempre imagen del Ángel de la Guarda velaría su apacible sueño hasta la mañana siguiente. Así se lo habían exigido sus padres y él les correspondía siempre con ciega obediencia.

A pesar de que Paquito a lo largo de todas las tardes de todos los años que durante su tierna infancia dedicó a ello, nunca tuvo la más mínima oportunidad de descubrir al despiadado CORUJO ni de liberar a ningún niño de su cautiverio, pero no por ello dejaría jamás de creer en su perversa existencia. Sin embargo, ahora que ya se había hecho mayor, no dejará nunca de pensar ni preocuparse por aquellos otros niños que, en los últimos tiempos, también habían corrido la misma suerte con el CORUJO, -al que con tanto celo persiguiera sin éxito-, como,  entre otros muchos, han sido los casos recientes de Jeremí Vargas en Las Palmas y de Gabriel Cruz en Almería.

miércoles, 7 de marzo de 2018

8 DE MARZO: LYSÍSTRATA

¿Quién iba a decirle a Lysístrata que con la promulgación de una huelga sexual acabaría con la guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta?
Se conoce como la primera huelga sexual de la historia, merced a la imaginación del dramaturgo Aristófanes de su comedia Lysístrata.

Lysístrata, además de a las de su ejército, también convenció a las mujeres del ejército enemigo a no mantener relaciones sexuales con sus respectivos maridos mientras éstos no desistieran de su empeño en seguir luchando  ¡Y vaya si lo consiguió!


La revolución industrial impulsada en el Siglo XIX por el gran capital, condujo a la mujer a aceptar distintos empleos en el sector empresarial de entonces en condiciones poco recomendables pero todos sabemos la extraordinaria aportación que hicieron a la economía de los distintos países, sobre todo, europeos.

Hoy en día, la mujer no necesitaría, como otrora hiciera Lysístrata, recurrir a una huelga de carácter sexual para convencer al Estado de sus formales pretensiones en materia de igualdad frente a los hombres. Bastaría, -aprovechándose de los múltiples sistemas de interrupción del embarazo, con no traer al mundo durante un tiempo indeterminado a ningún bebé mientras no se les garantizara aquellos derechos que implica ser madre trabajadora además de esos otros que a sus hijos les corresponderían en materia de salud, educación, trabajo así como un sueldo digno llegada la edad laboral-, para que se paralizase por completo la tracción que sería necesaria para consolidar, de una vez por todas, nuestra debilitada Seguridad Social y ajustar las paupérrimas pensiones a las exigencias del mercado de trabajo. De modo que la inoperancia del útero femenino podría ser el arma más útil frente a la improductividad de un Estado que no tiene en cuenta los más elementales criterios de visión de futuro. 

TOMAR EL RÁBANO POR LAS HOJAS

Independientemente de que la llamada “huelga a la japonesa” sea considerada una leyenda urbana, su objetivo no era otro que el aumento de la producción para forzar una bajada de precios de acuerdo a la ley de la oferta y la demanda. En definitiva, se trataba, sobre todo, de causar un claro perjuicio a las empresas, quienes además de sufrir una caída de precios de sus productos, se verían obligadas a hacer frente a los sueldos de los trabajadores al no dejar éstos de asistir a sus respectivos puestos de trabajo.

Por lo tanto, si tomamos al pie de la letra las intenciones de llevar a cabo una “huelga a la japonesa” por parte de la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina y la de Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, cabe preguntarnos ¿A quién beneficia o perjudica el espíritu de tal propuesta? ¿Beneficia al Gobierno en perjuicio de la mujer trabajadora?  ¿Beneficia a la mujer trabajadora en perjuicio del Gobierno?

Cuando se altera con tanta precisión el espíritu de la letra de ciertos postulados se corre el riesgo de hacer el más espantoso ridículo. Es como tomar el rábano por las hojas, que es lo mismo que interpretar, por conformismo, mal una cosa; hacerlo sólo en virtud de su apariencia y sin profundizar en ella, por lo que es muy aconsejable “atajar el problema de raíz” para que no te quedes con las hojas en la mano y el rábano continúe enterrado.

viernes, 2 de marzo de 2018

CRÓNICA AMARILLA

Muchos son los interesados en saber siempre lo que está pasando. No ya sólo en su entorno más inmediato sino también en cualquier punto del planeta por muy alejado que éste se encuentre de nosotros. Y prueba de ello es la conexión permanente a Internet que establecen los curiosos para, a través de la televisión o la radio, estar en todo momento debidamente informados de la noticia, de los últimos acontecimientos acaecidos y relacionados con cualquier tipo de materia que les venga de provecho, bien sea ésta deportiva, actualidad, política, sociedad, etc., etc.

Es decir, la mayoría sólo está interesada en lo qué y cómo ocurren los hechos, mientras que al resto, entre los que me cuento, tal vez lo que realmente nos preocupe es el por qué. Y la diferencia es notable porque en el segundo caso será siempre imprescindible un profundo análisis de la situación para entender, aceptar, rechazar, el fenómeno que provoca la propia noticia.

Estoy, por tanto, de acuerdo con mi colega Andrés Chaves en el sentido de que el futuro de la prensa ya no radica solamente en la noticia escueta sino en el análisis exhaustivo de la misma, llevado a cabo por expertos en cada una de las variantes que dicha noticia se vuelca en la prensa diaria y con los que habría que contar.

Aparte de ser un género literario, también la crónica es considerada un género periodístico llevado a cabo, la mayoría de las veces, por testigos presenciales de hechos acaecidos de rigor histórico en algunos casos o, como en el mío, de simple carácter cotidiano y local y de naturaleza mucha más subjetiva si cabe aunque, desde luego, sin ninguna posibilidad de rigor historiográfico científico. 

En cualquier caso y ante las dudas que suelen presentárseme, suelo recurrir a menudo ya no sólo a testimonios más o menos fidedignos de mis coetáneos locales sino, además, a una extensa documentación gráfica de la época que me sitúa con facilidad en el espacio y el tiempo que me interesan.

De modo que mis crónicas periodísticas también pertenecen a una concreta tipología denominada: crónica amarilla

CRITERIO INFANTIL

Cuando era bien niño y de eso hace ya muchísimo, me sentía seguro de poseer a aquella edad todavía tan temprana,  no sólo sentido crítico (de las cosas, según mis padres) sobre los distintos acontecimientos que atañían a mi modesta comunidad sino que, además, ya era capaz de formarme una sólida opinión de los mismos si exceptuamos, naturalmente, todo lo concerniente al sexo y todas sus implicaciones. Sin embargo, jamás hacía públicas mis amargas conclusiones porque los niños bien educados, como era mi caso, no debían ir por ahí haciendo alarde de tan temprana madurez ante los incrédulos vecinos de tu estrafalario barrio. De lo que no me importaba jactarme públicamente, si se daba el caso, era de ser un hijo honesto, obediente y disciplinado además de, según mis padres, pobre pero honrado.

Y, sin embargo, el “pero” que se le podía atribuir a un rico de entonces era, precisamente, no ser honrado. Llegué pues a la conclusión de que la paciencia no era en sí misma un atributo que valiera por sí sólo para distinguir a la poca gente rica de la época porque pese a  estar yo convencido de que si se lo proponía, cualquier buen hombre, con el tiempo, podría muy bien, trabajando honradamente, amasar también una considerable fortuna, no imaginaba en absoluto que siendo el tiempo oro, como en tantas ocasiones había escuchado durante mi corta existencia, para abreviarlo al máximo y enriquecerse también al máximo y al mismo tiempo, hubiera sido del todo necesario ser descaradamente deshonesto.

Y siendo tan intuitivo con aquella edad, llegué a preguntarme sin reparos lo siguiente, en relación directa con lo expuesto anteriormente: ¿Por qué la Virgen se aparecía siempre en medios frecuentemente rurales y ante adultos o niños tan necesitados? Lourdes, Fátima, Candelaria, etcétera.  Pues para advertirnos de que la gente pobre, si se mantiene honrada a lo largo de su vida, podrá sin ningún obstáculo alcanzar la Gloria mientras que para un rico, la dificultad sería tanta como aquella que le depara a un camello para tratar de pasar por el ojo de una aguja.

He de confesar, no obstante, que para la aparición en la arena de la Virgen de Candelaria a los guanches no he encontrado todavía explicación válida. ¿Por qué a los guanches y no a los capitanes, prelados, capellanes, adelantados y a muchos otros conquistadores de catolicidad probada? ¿Quizás porque los aborígenes eran especialmente honrados pese a poseer bien poco

jueves, 1 de marzo de 2018

NIEVE EN LA SELVA

La nieve caída ayer a lo largo de casi todo el día  descendió rápidamente hasta cotas muy bajas en Cataluña, hasta la misma puerta de nuestra casa, en la zona comarcal conocida con el nombre de La Selva, en la provincia de Gerona. La temperatura era muy baja y a pesar de la nieve caída, aún se podía circular sin dificultad en coche por las carreteras comarcales de la zona. No así en otros puntos más distantes, donde el tráfico se había paralizado por motivos de seguridad.



El pueblo más próximo a nuestra casa, Llagostera, dista tan sólo unos tres kilómetros prácticamente llanos y en línea recta y cuyo paisaje nos parece de una extraordinaria belleza en cualquier estación del año, incluso nevado. No se trata, ni mucho menos,  de un trayecto conflictivo pero, prácticamente, cada día nos sentimos obligados a efectuar ese agradable desplazamiento si queremos proveernos de lo indispensable para comer: pan y otros alimentos como verduras, hortalizas, carne, huevos, cervezas, etc., etc. Todo ello con la garantía que asegura el comercio de proximidad y que los payeses ponen a disposición de cualquiera gracias al  mercado que una vez por semana, -en este caso los jueves-, se establece en la larga rambla del pueblo.

El resto de la semana solemos hacer las compras en una tienda familiar, Can Madí, que también ofrecen a precios muy asequibles productos frescos de la tierra y de gran calidad. No muy lejos de allí y en el caso de que, por desgracia, la pereza nos obligue a no perder el tiempo cocinando en casa, disponemos también de distintas ofertas culinarias ofrecidas por otros tantos buenos restaurantes como, por ejemplo, Ca la María o Els Tinars, ambos de reconocida trayectoria en el amplio sector de la restauración catalana aunque no resultarían tan baratos como el hecho de cocinar nosotros mismos en nuestra propia cocina. Pero, un día es un día.

miércoles, 28 de febrero de 2018

ORO PARECE, PLATA NO ES

En ocasiones, la inspiración aparece sin llamarla y por sorpresa, al albur siempre de la contingencia que se deriva de la facultad de escribir, como es el caso. Examinaba yo estos días la figura retórica literaria de nombre calambur e inmediatamente me vino a la memoria aquella popular adivinanza que desde la infancia nos ha perseguido siempre y que muchos recordarán por este sencillo enunciado: ¡Oro parece y plata no es!

Pues bien, desde entonces, desde mis primeros años de escuela por no decir desde el mismo momento de nacer, he venido comiéndome a diario un plátano sin ni siquiera reparar en sus probadas ventajas para la salud; lo he venido haciendo sólo por ese sabor tan especial que todavía hoy me vincula directamente con Canarias.

Lo que no llego aún hoy a comprender es como a los publicistas canarios, de quienes hayan dependido las distintas campañas de propaganda de tan preciada fruta, no se les haya ocurrido nunca  utilizar un eslogan tan conocido en toda España como el que representa el enunciado de esa sencilla adivinanza a la que me refiero y  en compañía de la que todos hemos crecido y casi siempre adivinado.

De modo que, en rigurosa exclusiva para EL DIARIO DE TENERIFE y sin que sirva de precedente, me tomo la libertad de crear una nueva campaña publicitaria en favor del plátano de Canarias en los siguientes términos:



martes, 27 de febrero de 2018

SU MAJESTAD ESCOJA ( o es coja)

Vivimos en un estado de derecho y se supone que la libertad de expresión que garantiza nuestra ya cuarentona democracia se considera no sólo protegida por el conjunto de las leyes sino, además, por la  Constitución. Todo ello muy a pesar de la larga y oscura sombra que proyecta sobre la creación artística la tan discutida todavía vigente Ley Mordaza. No obstante, estas últimas semanas hemos asistido a un profundo debate sobre la cuestión que pone de manifiesto las dudas razonables que se desprenden de ciertas sentencias dictadas por los tribunales, sobre todo, en relación a las distintas polémicas suscitadas por las obras de otros tantos artistas de disciplinas tan dispares como puedan ser la obra gráfica “Presos políticos”, presentada en ARCO, del artista Santiago Sierra, la literaria del periodista Nacho Carretero bajo el título de FARIÑA y, por último, la del rapero mallorquín Valtonyc por calumnias e injurias graves vertidas a la Corona.

Algunos artistas en particular no necesitarían ser tan explícitos en sus duras críticas a las distintas instituciones del país si supieran aprovechar como en su día lo hiciera Don FRANCISCO DE QUEVEDO al utilizar, -para llamar coja a la reina Isabel de Borbón-, simplemente la imaginación, el ingenio y el descaro, además del juego de palabras que le permitía la figura literaria denominada calambur.  

Don FRANCISCO DE QUEVEDO se había apostado con un grupo de amigos que le sobraba valentía para llamar coja a la esposa de Felipe IV, la reina Isabel de Borbón, quién arrastraba una ostensible cojera y a la que no le gustaban las mofas al respecto. El día señalado, QUEVEDO se acercó a la reina con un clavel blanco en una mano y una rosa roja en la otra, entre los que le dio a elegir a la soberana pero con una invitación implícita bien distinta: “Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja (o es coja)”