Estas son algunas de las muchas fotos que le tomé a LOLO a lo largo de su azarosa vida. Con ellas quiero rendir un sincero homenaje a un buen amigo, a una excelente persona y a un extraordinario hedonista.

Estas dos fotografías corresponden a la misma época; concretamente a los años 70.
En la imágen en blanco y negro podemos observar el estilo de una turista convencional de vacaciones, llegada al Puerto con toda probabilidad en un vuelo "charter" desde Alemania. En la de color, una joven turista perteneciente a una élite muy sofisticada relacionada directamente con la industria de la moda y adaptada perfectamente a las circunstancias insulares.
Esta magnífica cantante de Santa Cruz fue muy popular en su época. Arrastraba tras de sí a un público incondicional que la seguía a todas partes.
Es probable que este haya sido el único reportaje profesional en color que yo efectuara para un particular. Se trata de la interpretación, en LA PALOMA del Puerto de la Cruz, de un recital de canciones llevado a cabo por la artista santacrucera de cuyo nombre no estoy completamente seguro pero sí de sus cualidades como intérprete. Creo recordar que respondía al nombre de CHICHA.
A pesar de no residir en el Puerto, casi todo el mundo conocía a Nino, entre otras cosas, por ser el propietario de la boutique juvenil más distinguida y moderna de Santa Cruz. Sin embargo, por aquel entonces, hará ahora treinta años, no había noche del sábado en el Puerto en la que Nino no apareciera seguido siempre de una cohorte de atractivos jóvenes de ambos sexos ataviados con exquisito buen gusto y luciendo lo último en moda masculina y femenina. La puesta en escena, perfectamente estudiada, de sus entradas triunfales en las discotecas de máximo prestigio, no tenía parangón. En ocasiones, él se reservaba para el final de la comitiva. Entre tanto, el grueso del grupo avanzaba de forma indolente: ellas cimbreando las cinturas; ellos apoyando cada vez el peso del cuerpo sobre la pierna que no avanzaba, en un delicado pero momentáneo "contraposto". Y, cerrando el cortejo, el Gran Nino. Y así hasta que el numeroso grupo acababa desparramandose finalmente sobre los mullidos asientos que previamente habían sido reservados para tamaña ocasión.
Tal como he venido afirmando a lo largo de este muestrario de personajes, siempre me mantuve a la prudente distancia de la intimidad de cualquiera de los retratados. Lo que manifiesto sobre sus personalidades es lo que ellos quisieron que se supiera publicamente.
A la condición que LOLO ejercia como buen vendedor en BO-TI-SU había que sumarle su habilidad como mejor escaparatista. Para conseguirlo, se valía en ocasiones de una total improvisación y de cuantas triquiñuelas fueran precisas en un tipo de su imaginación con el propósito de conseguir su objetivo.
Esta instantánea de LOLO está tomada en la Plaza del Charco un dia cualquiera de hace veinticinco o treinta años.
Entre todas las personas de las que fui amigo, ninguna otra como LOLO supo encarnar tan notablemente el espíritu lúdico y sutil de una época tan gris, acuciada por una gran crisis social y , como casi todos bien recordamos, tan marcada por la pertinaz censura con la que el viejo régimen pretendía cohartar, cuando no oprimír, toda manifestación abierta de libertad de expresión y/o de opinión.
Con fecha de hoy Lunes, ha salido publicada en el diario LA OPINIÓN de Tenerife una entrevista llevada a cabo magnificamente por la periodista Mayte Martín a la compositora y cantante canaria DACIL LÓPEZ. A Mayte Martín hay que agradecerle infinitamente el interés mostrado por todos aquellos canarios que pasean orgullosos el nombre de Tenerife por gran parte de la geografía peninsular, poniendo de relieve con su presencia las condiciones artísticas que atesoran y de las que muchos de ellos se valen para llevar a cabo su proyecto en los distintos ámbitos de las artes en general: música, literatura, danza, teatro, etc., etc.
Tanto tiempo desvinculado de la vida artística y literaria de Canarias me obliga a enterarme por terceras personas de la evolución intelectual de algunos de los entrañables amigos contemporáneos de mi generación.
Jose, tristemente fallecido, fue uno de los pilares más solidos que sostuvo el peso del mito de las noches lúdicas del Puerto de la Cruz. Aunque vivía permanentemente en el Puerto, era natural de Santa Cruz.
No me gustaría pasar por alto la solida presencia de una serie de personajes que fueron contemporáneos de mi generación y que formaron parte de la mayoría de eventos espontáneos o programados que componían la estructura de la cultura del ocio de la que no solo se beneficiaban los turistas sino, además de todos nosotros los portuenses, aquellos otros desplazados desde distintos puntos de la propia isla.
Por último, testimoniar con esta foto la brutal diferencia entre la pleamar y la bajamar que se establece, según que hora, en la costa norte de la isla de Tenerife. Como muestra, ningún otro lugar mejor que San Telmo para precisar esta más que notable diferencia. La foto, como la mayoría de esta serie, está tomada desde la Avenida de Colón (Puerto de la Cruz).
Esta otra toma, si cabe, es mucho más holliwoodiense que la anterior.
Cierto día de hace unos treinta años fuí convocado por Marina a su peluquería, sita en la Calle de Agustín Bethencourt, junto a Correos y frente al estudio fotográfico de Fregel, con el propósito de aceptar un trabajo de retrato femenino encomendado por la peluquera. Al parecer, a esta bellísima joven debían promocionarla para la elección de la Reina de las Fiestas del Puerto o para participar en un concurso de Miss Tenerife de aquella época; no estoy muy seguro. Lo cierto es que yo me planteé un tipo de fotografia acorde a mis escasos medios. Si bien confiaba en mi experiencia y en la calidad de mis máquinas, me faltaba por entonces un panel reflectante para llegar a las zonas más oscuras del rostro; pero carecía de él y de medios para comprarlo. La joven poseia un estilo natural entre Esther Willians y Grace Kelly. Me puse inmediatamente manos a la obra empleando en ello todo lo que el cine de Hollywood me había enseñado hasta entonces. Aparenté el color en Technicolor a la manera en que los americanos filmaban escenas de exterior. Y este fue el resultado. Espero que la protagonista siga conservando el estilo con el que la conocí.
Foto y texto que serán publicados en el apartado MI PUERTO en la edición del diario LA OPINIÓN de Tenerife el próximo sábado día 11-10-08
Foto y texto que serán publicados en el apartado MI PUERTO en la edición del diario LA OPINIÓN de Tenerife del próximo sábado 11-10-08
No andaríamos del todo muy desencaminados en nuestras apreciaciones si afirmáramos que, hace treinta años, esta imagen pudiera corresponder al prototipo del turista medio europeo que visitaba el Puerto de la Cruz durante sus vacaciones. .........quizás exageremos un poco, ¿no?.
Los cambios de estación en Canarias apenas sí existen. Si bien el eslogan las situa bajo una eterna primavera, lo cierto es que en otras latitudes, como pueda ser Cataluña, por ejemplo, la imagen de la foto nos evoca las felices vacaciones del último verano.

