Debería, como canario que soy, hacerme eco de los gravísimos acontecimientos que, como consecuencia del temporal de lluvia y viento con el que han sido azotadas las islas en esta última semana, tanto quebranto ha causado a la mayoría de mis paisanos, pero no encuentro palabras para descalificar el comportamiento tan vil y traicionero del, hasta hace bien poco amado, benigno clima nuestro.
Si hasta el clima, -uno de los más fieles aliados naturales de la economía de nuestro archipiélago-, se vuelve ahora contra nosotros, ¿que otra cosa podemos esperar de nuestro futuro?, ¿que otra cosa nos queda con la que podamos competir?.
Lo único que realmente me preocupa por el momento es que estos terribles sucesos puedan volver a repetirse a lo largo de los próximos años.
Desde luego; no tengo palabras con que expresar tanta descalificación del clima pero sí unas excelentes fotos que demuestran su pasada exquisita benignidad. Las utilizaré como talismán para tratar de conseguir evitar, con su ayuda, que estos lamentables acontecimientos vuelvan a repetirse de nuevo en el futuro











































