

¿Porqué se empeñan en querer insultarnos?
He encontrado un texto de Arnold Hauser muy significativo y que palía de algún modo ciertas ralas intervenciones de unos cuantos, aparecidas en este Blog, que dicen considerarse progresistas solo por el simple hecho de sustituir todas las "c" y las "q" que aparecen en la redacción de un texto por la mítica "k" adoptada hace unas cuantas décadas por algunos como pretendido símbolo de la llamada contracultura y que han terminado por confundir con el concepto bien distinto de lo que yo considero como subcultura.
Nuestra queridísima amiga Pilar Carrasco nos obsequia desde Tenerife con esta deliciosa foto del Teide con sus primeras e imprevistas nieves.
Ayer estuvo lloviendo casi todo el día y aún hoy continúa haciendolo con fuerza en gran parte de Cataluña, sobre todo, en la provincia de Gerona.
Ayer llovió casi todo el dia en Barcelona. Mientras me dirigía a casa, pasé por la panaderia de mi barrio y compré una baguette. La encontré muy caliente. Acababan de cocerla en un horno eléctrico por lo que deduje que previamente había estado congelada, como la mayoría.
Si se diera el hipotético caso de que yo fuera jefe de redacción de un diario cualquiera y de las dos crónicas que espero recibir de un colaborador que se encuentra a tres mil kilometros de distancia, una de ellas excediera el límite de espacio que les tengo reservado en la página del periódico, estoy seguro y sin temor a equivocarme de que obraría de la siguiente manera.
He tenido que recurrir a la permisividad de mi propio Blog porque, al parecer, la sensura de un conocido medio de comunicación de Tenerife no me ha permitido dirigirme a él en los siguientes términos.
Siempre puse de manifiesto que alguien debería de haberse ocupado de mantener viva en la memoria colectiva de nuestros nietos a los auténticos representantes del mundo laboral del Puerto, al pueblo llano. Se que muchas cortinillas y diafragmas de algunos fotógrafos solo se abrieron para captar imágenes de los extraordinarios, de los fuera de serie, de los famosos, etc., pero en ocasiones se olvidaron de quienes mantenían con su trabajo físico diario el equilibrio mercantil en muchas empresas y en otros distintos estamentos relacionados con la industria turística del Puerto de la Cruz: camareros, funcionarios, bomberos, policias, guías, recepcionistas, músicos, etc., etc. Y, claro, yo no he olvidado a un colectivo que, me consta, desempeñó un trabajo fundamental en los años cruciales en los que el Puerto aglutinaba el mayor número de turistas de España por metro cuadrado en proporción a su extensión: la Policia MunicipalNo se si me acordaré de los nombres de cada uno de ellos pero de izquierda a derecha creo conocer a José alias "El C.", de pie y primero por la izquierda; sentado primero por la izquerda, a Memo; a continuación y también sentado, Tena seguido de Suso Yanes. El segundo de pie por la derecha debe ser Juan A. Coronado. Solo tengo una duda respecto del único joven que se encuentra de espaldas y además vestido; es probable que se trate de un joven de padre francés y adinerado a quién apodábamos, obviamente, "el francés" o bién pueda tratarse del hermano del exalcalde del Puerto de la Cruz, Felix Real. Tan solo dos; el que mira de frete a la cámara y el primero de pie por la derecha escapan a mi deficiente mnemotécnia. En cualquier caso espero que todos ellos sepan perdonarme la mella que hace en la memoria el tiempo.
No tuve la ocasión de fotografiarle de frente. Don Felipe Machado González de Chávez quién al parecer fue alcalde accidental del Puerto de la Cruz en aquel momento y al que vemos de espaldas, en primer término, formando parte del comité de recepción dedicado al artista TORREBRUNO y su séquito artístico, no estaba destinado a formar parte, en principio, del paquete de populares que habían sido seleccionados para esta sección. La razón no radicaba en que no tuviera la suficiente popularidad y carisma que se precisa para formar parte de este apartado sino porque, en principio, dudaba de que el nombre asignado por mí al personaje se correspondiera con el fotografiado y, en segundo lugar porque, desafortunadamente, al no lograr fotografiarle de frente, tenia la impresión de que el documento gráfico pudiera carecer de todo interés testimonial.Hoy Lunes, 20 de Octubre de 2008, me acaban de confirmar la identidad del ex-alcalde que nos da la espalda en la fotografía. Se trata, tal y como yo sospechaba, de Don Felipe Machado González de Chávez.
¡Muchas gracias a mi anónimo informador!


Pese a nuestra diferencia de edad, siempre profesé por D. Tito una simpatía especial; entre otras cosas porque su hijos, en especial Paco, y yo éramos y seguimos siendo grandes amigos.

Si no me equivoco, en esta foto contamos con la figura del Sr. D. Antonio Castro, a la sazón alcalde del Exmo. Ayuntamiento del Puerto de la Cruz y algunos otros miembros del consistorio municipal de la época. También les acompaña el popular presentador de TV. Kiko Ledgard, cuya presencia está justificada con motivo de alguna celebración que, treinta años después, me es imposible precisar.
Por todos los medios y antes de que den comienzo las primeras hostilidades de carácter sexista, la mujer ha de tratar de emanciparse totalmente de la dominación ejercida contra su voluntad por su cónyuge.
En general, la violencia masculina suele surgir de entre los sectores más marginales de la sociedad. En su seno se crea, desgraciadamente, un caldo de cultivo que propicia la proliferación sistemática de este tan desgraciado fenómeno social como es la violencia de género y que en la mayoría de las ocasiones se traduce en intensas agresiones sexuales contra la mujer y que ha terminado por convertirse en un peligroso mal endémico. Yo me he atrevido de nuevo a denunciarlo rozando descaradamente el drama pero partiendo de tres manifestaciones culturales y artísticas harto conocidas como puedan ser, por un lado la arquitectura, por otro la escultura y, por último, el montaje fotográfico. El resultado obtenido es esta muestra gráfica que ofrezco a continuación

Antes de cada sesión fotográfica solía quedar con los clientes en algún punto concreto del Puerto. En esto caso la cita tuvo lugar en el Café de París, en la Avenida de Colón. Después de apurar unos cafés nos desplazábamos a pie hasta encontrar el lugar idóneo de acuerdo a las circunstancias del encargo.